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Reinas de Corazones, apicultoras que trabajan con un método de “cadena de favores”

Las mujeres emprendedoras se adueñaron de sus sueños y están revolucionando estos tiempos. Uno de los casos más influyentes en el ámbito productivo es sin dudas Reinas de Corazones, un emprendimiento dedicado a la producción y fraccionamiento de miel.
viernes, 29 de octubre de 2021 · 08:55

El proyecto Reinas de corazones nació en la localidad bonaerense de Pehuajó, en 2016, para generar una oportunidad de desarrollo e ingresos para mujeres rurales sin que tuvieran que trasladarse de sus lugares de residencia y, al mismo tiempo, producir un impacto positivo en el planeta.

¿Por qué mujeres? En general, las familias rurales viven en el campo. Por eso surge la necesidad de un oficio y de independencia económica de la mujer en el mismo lugar donde vive.

Teniendo en cuenta que en zonas rurales de América Latina y el Caribe viven 58 millones de mujeres de las cuales en su mayoría no cuentan con ingresos o posibilidades laborales, la apicultura representa una oportunidad de desarrollo social.

Es una de las actividades que hace frente a la demanda creciente de alimentos sanos y contribuye a generar sistemas productivos más sostenibles por el rol clave que las abejas ocupan en la naturaleza. Otra de las ventajas, es que requiere poco espacio para llevarse a cabo y pueden obtenerse múltiples productos no perecederos.

La Argentina ocupa el tercer puesto como productor de miel, exportando aproximadamente el 90 % de su obtención, reconocida por su calidad y sus más de 80 variedades que se pueden consumir en el país.

El próximo desafío de Reinas de Corazones está vinculado con la exportación de miel y la posibilidad de agregar otros productos relacionados con la apicultura, siempre con el cuidado del ambiente como uno de los principios fundamentales.

Una cadena de favores

Convencidas de que trabajando colaborativamente se puede lograr un mundo más sano y equitativo, estas mujeres rurales se nuclean para conseguir capacitaciones, financiamiento y la compra y venta de sus productos.

A partir del concepto “cadena de favores”, las mujeres que se inician reciben equipo de apicultura y capacitación y luego donan parte de su primer año de producción para que con la venta de esa miel otras mujeres puedan iniciarse en el oficio. Y de esta manera funciona la cadena de favores.

Así empezó, así continuaron las que lo recibieron y así sigue siendo hasta la actualidad. Lo maravilloso es, además de la posibilidad de recibir, tener también la posibilidad de dar. Esta vivencia expresa el alma máter del proyecto.

Bajo el lema “Si querés llegar rápido andá sola, pero si querés llegar lejos andá acompañada”, este grupo siguió creciendo y en 2021 ya suman más de 1.000 mujeres en capacitación virtual y 90 en producción, no solo en nuestras provincias, sino también en otros 17 países más. Las capacitaciones son en convenio con INTA Proapi.

Amor por las abejas

Lo más bello que da la apicultura es que vincula íntimamente a la persona con la abeja.

Las abejas, que están entre las criaturas más laboriosas del planeta, llevan siglos beneficiando a las personas, las plantas y el medio ambiente. Al transportar el polen de una flor a otra, las abejas y otros polinizadores no solo posibilitan la producción de una abundancia de frutas, frutos secos y semillas, sino también más variedad y mejor calidad, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la nutrición.

Las Reinas de Corazones están lejos de detener su marcha. La primavera se vuelve tremendamente excitante para ellas y cada nueva floración es una alegría inmensa.

 ¡Disfruten todas las primaveras!

                       

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