Protagonista insoslayable de la creación plástica y arquitectónica de los últimos 60 años, el arquitecto Clorindo Testa, que falleció en 2013 a los 89 años, supo dejar su marca también en Pilar con la construcción de dos emblemáticos edificios en el Campus de la Universidad del Salvador (Usal).
Clorindo Testa, el arquitecto que dejó su sello en Pilar
Dueño de un estilo único e irrepetible, imposible de encasillar en ninguna corriente, supo romper los límites y destacó por su utilización plástica de los elementos constructivos, lo que hace que su sello sea muy personal y fácil de identificar incluso por aquellos que no son entendidos en la materia.
En la Usal, su impronta la dejó plasmada en la Biblioteca y el Auditorio del Campus, en donde ambos edificios son claros protagonistas en un predio de más de 50 hectáreas. Allí supo convertir dos galpones en verdaderas obras de arte que tienen la marca Testa en cada detalle.
En una recorrida por el lugar, el arquitecto y docente de la Facultad de Arquitectura de la Usal, Fabián Galarza explicó que una de las mejores cosas que logró Testa en el Campus, fue “una muy buena conexión con el paisaje privilegiado que tiene Pilar”.
“Lo que quiso hacer Clorindo en cada una de sus obras fue romper con los límites. Es una especie de caos controlado en donde logra un muy buen manejo de la luz natural destacando por ejemplo techos curvos o ventanas en semicírculo y triangulares”, detalló Galarza.
A su entender, y teniendo al reconocido arquitecto como referente indiscutido, una de las mayores cualidades de Testa fue “conformarse con lo que encontraba”. “En este caso, no se ve gran vuelo tecnológico, reinventó los elementos constructivos y consiguió algo rústico ideal para el campo”, apuntó.
Para Galarza, por su estilo tan personal, es tarea imposible encasillar a Clorindo Testa en una corriente en particular. “No se lo puede definir en un estilo porque un estilo tiene que ver con un estándar, con algo que se repite, y esto es algo muy personal”, aclaró.
Y siguió: “Es arquitectura contemporánea pero es tan personal que no se la podría encuadrar. Él hacía lo que se le cantaba y de hecho aún hoy su estudio sigue produciendo sus cosas. Se lo podría vincular con la arquitectura brutalista, que fue una tendencia mundial, pero el devenir de él es mucho más personal, fue una persona con mucho conocimiento del espacio arquitectónico y gran intuición”.
Historia
A lo largo de su carrera, Clorindo Testa embelleció la ciudad de Buenos Aires con obras emblemáticas como la Cámara de la Construcción en 1951, el ex Banco de Londres y América del Sur en 1960 –actual Hipotecario-, la Biblioteca Nacional en 1962, el Hospital Naval en 1970 y el Centro Cultural Recoleta en 1979.
Otros trabajos fueron el Auditorium de la Paz (1993), la sede del Colegio de Escribanos de la Capital Federal (1998) y el proyecto Universidad Torcuato Di Tella (1998).