PERSONAJES

Una vida nómada

Esteban Fiscella comenzó la travesía hace más de un año. Y planea llegar hasta Cuba. Lo acompañan su perra Eureka y Jenny, una combi modelo ‘79.

Por Redacción Pilar a Diario 19 de enero de 2019 - 00:00

A pesar de los miedos, un día el pilarense Esteban Fiscella se levantó y decidió que era el momento de desprenderse de todas las ataduras para comenzar un viaje que lo llevara a recorrer Sudamérica con un único objetivo: conseguir la ansiada libertad siendo protagonista de una vida nómada y sin tiempos. Hoy, un año y dos meses después, siente que no solo logró su gran propósito sino que en el camino cosechó grandes amistades y anécdotas.
Pero, obviamente, este viaje no podría haberlo hecho solo y, por eso, además de los amigos que le regaló la ruta, está siempre acompañado por Eureka, su perra, y Jenny, la combi brasileña modelo ’79 en la que viaja y que, más que un vehículo, es una fiel amiga.
En su camioneta, que además de oficiar de casa es “arte andante”, no faltan la guitarra, el ukelele, un charango y la música. Además, para solventar los costos del viaje, en cada parada vende sahumerios y ropa de mujer y la feria ambulante lo acompaña cantando temas a la gorra.
Y, más allá de que como en toda aventura suelen presentarse ciertas vicisitudes, por el momento, las expectativas están siendo más que satisfactorias y los deseos de volver a Pilar, siguen estando en un lejano horizonte.
De hecho, la ruta ya está marcada. Así, durante los próximos dos meses seguirá en Perú – donde se encuentra actualmente – para luego seguir a Ecuador, en donde planea establecerse durante tres meses. Luego le sigue un semestre en Colombia para ir a Brasil desde donde espera poder entrar a Venezuela y de allí llegar hasta Cuba.
Sin poder disimular la alegría de estar cumpliendo un sueño que durante muchos años fue postergado por responsabilidades laborales y personales, Esteban contó: “Lo más lindo del viaje fue conocer a tanta gente que siempre dio una mano, conocí muchos amigos. La verdad es que nunca se viaja solo, siempre vas levantando gente en el camino”.
Con un itinerario escrito en un papel que oficia de guía, a más de 4.500 kilómetros de Buenos Aires Esteban no se olvida de su familia y de sus amigos, que le dieron el empujón anímico necesario para tomar una decisión que, definitivamente, le cambió la vida.
“El viaje no podría haber sido posible sin el empujón de mi vieja, de mi hermana, de Santiago Cos, de Mauro y Martín Morales y, en realidad, de todos mis amigos”, reconoció, emocionado. l


Contacto
El viaje de Esteban, Eureka y Jenny se puede seguir a través de la página de Facebook  X Sudamérica con Jenny”.
 

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