Desde el aula al infinito y más allá

Un docente del Magno College viajó a la NASA y participó del mítico Space Camp. Además, aplicará con su curso un programa de ciencias generado en la entidad estadounidense.

Desde el aula al infinito y más allá

Francario formó parte del mítico Space Camp.

Un docente de Introducción a la Física del Magno College, de Pilar, está planteando una nueva manera de investigar y aprender junto a sus alumnos. Para ello, implementa un método que tomó de una institución muy particular: nada menos que la NASA.

Javier Francario viajó recientemente a Huntsville, Alabama (Estados Unidos), emblemático lugar en donde se diseñó el proyecto Apolo y todos los cohetes y misiles que siguieron usando los estadounidenses a partir de la finalización de la segunda guerra mundial. Allí formó parte del Space Camp, campamento de la NASA en el que participan docentes y jóvenes de todo el mundo, con el único requisito excluyente de saber hablar Inglés.

Estas visitas se realizan desde la década del ’70, por lo que hoy en día tienen más de 40 años desarrollándose. Surgieron porque en las instalaciones se erigía un “museo de cohetes”, y los científicos fueron notando que cuando los chicos visitaban el lugar se veían muy interesados. Fue debido a esto que el mítico ingeniero alemán Wernher Von Braun decidió, junto con otros colegas, crear el Space Camp.

 

Aplicaciones

A lo largo de su experiencia, el docente vivió desde simulacros en el Transbordador Espacial 2 y de caminatas en la luna hasta lanzamientos de cohetes en modelos a escala.

Además, Francario participó de la misión de prueba de la capsula Orión (que luego se dirigiría a Marte), transformándose así en el primer profesor a nivel mundial no estadounidense y no perteneciente a la NASA que participó en dicha prueba.

Fue allí en donde conoció el programa GLOBE, el cual quiere comenzar a utilizar en el colegio. “GLOBE es un programa que también tiene que ver con la NASA, el cual desarrolla actividades para colegios –explicó a El Diario-: investigaciones de meteorología, de agua, de atmósfera, de árboles, y todo eso lo vuelcan en plataformas para que lo pueda ver cualquier chico de cualquier lugar”.

Sobre esto, agregó que “cualquier científico que esté haciendo una investigación sobre algo puede tomar los datos que se hacen en este tipo de programa, y estamos entrenando a los chicos para que lo implementen desde acá en el colegio. Se pueden usar estos datos para investigación ya que están estandarizados por la manera de tomar dichos datos”.

Según Francario, “esto entonces le sirve a cualquier persona en cualquier lugar del mundo. Hoy se puede bajar y saber cómo están hechos los procedimientos, todos los chicos a lo largo del mundo están tomando los mismos datos de la misma manera. Es como una base de datos global de información que uno puede tener con los satélites e imágenes satelitales –agregó-. Todas las investigaciones se pueden subir a una plataforma en donde la gente después la puede descargar o mirar”.

Si bien este programa ya está funcionando actualmente en la Argentina en varias escuelas, lo que el Magno College está intentando hacer es fomentar en los chicos su uso tanto dentro como fuera de la institución. Una herramienta de utilidad que ya está a disposición de todos y que se abre paso, cada vez más, en nuestro país.

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