Dolores Bessone tiene 19 y hace unos meses tomó la decisión de cumplir un
sueño: ir a estudiar diseño gráfico a Italia. A pesar de los miedos que suele
suscitar el tomar una determinación de ese calibre, no se dejó amedrentar y se
postuló para ingresar al Florence Institute of Design International. Después de
más de seis meses viviendo y estudiando en Europa, nos acerca su experiencia.
¿Por qué decidiste
irte a vivir afuera?
De chica siempre quise viajar y conocer el Mundo. Cuando ya estaba en edad
de empezar a pensar en mi futuro, mis papás me ofrecieron la posibilidad de
irme a estudiar a otro país y como mis hermanos ya lo habían hecho, contaba con
su experiencia como referencia.
¿Cómo fue el proceso
de aplicación para poder ingresar a una universidad en otro país?
La universidad la encontré buscando por internet. Elegí The Florence
Institute of Design International porque fue la que más me convenció en cuanto
a la certificación del título y las materias que tenía que cursar. Además, ya
había visitado la ciudad de Florencia y me encantaba y para estudiar arte me
pareció que no había mejor lugar. En cuanto al ingreso a la facultad, fue un
poco difícil porque no tenían referencia de alumnos de Argentina, así que tuve
que demostrarles que tenía el nivel requerido de inglés y conocimiento general.
Ya definida la
universidad, tenías que encontrar un lugar en el cuál vivir. ¿Cómo fue el elegir
un nuevo "hogar”?
Al igual que con la universidad, el lugar lo elegí por internet, a través
de la página de una inmobiliaria, aunque la mayoría no recomienda alquilar nada
por internet porque puede ser muy inseguro. El semestre pasado compartí
departamento con otras tres estudiantes; las chicas con las que compartía
también las conocí por internet, en un sitio para estudiantes y la verdad es
que fue una experiencia muy interesante ya que éramos todas de países mu6y
diferentes y con costumbres totalmente distintas.
Para este nuevo semestre voy a alquilar un nuevo departamento a partir de
un aviso que vi cuando estaba en Florencia. Lo fui a visitar, me gustó y se lo
alquilo directo a sus dueños. En este caso voy a compartirlo con una estudiante
austríaca que conocí también por internet.
Y el tema de adaptarte
a vivir en otro país y siendo relativamente chica, ¿cómo lo sobrellevaste?
El proceso de adaptación no fue tan duro como me imaginaba. Creo que al
elegir Italia me sentía en cierto modo como en casa, porque es un país bastante
parecido al nuestro. Sí al principio era raro despertarme y escuchar gente
hablando en italiano y hubo cosas a las que fue difícil acostumbrarme pero lo
que más se me dificultó fue dejar de comparar las cosas con Argentina. Cuando
llegué pasé mucho tiempo con amigos mexicanos u otros latinoamericanos porque
era con quienes más contenida me sentía, me sentía más cerca de casa.
¿Qué te parece que es
lo mejor de estudiar en el exterior y qué es lo peor?
Lo mejor es que conocés el mundo. Tuve la posibilidad de viajar a algunos
lugares increíbles y de conocer otro a través de mis amigos y sus anécdotas.
Aprendí muchísimo de distintas cuestiones como política, cultura o religión y
fue y es muy interesante el poder ser independiente a tan corta edad. Siento
que maduré en muchos sentidos y me manejo de otra manera. Tuve que aprender a
adaptarme rápido y manejarme estando sola, aprendí a manejar el dinero por mi
cuenta, a solucionar problemas yo sola, a pensar más rápido y ganar confianza.
Salir de la burbuja de Pilar me abrió muchísimo la cabeza.
Lo que más me cuesta, si dudas, es el sentido de pertenencia. Como vivo 9 meses
al año en Italia y 3 en Argentina, siento que no soy de acá ni de allá. Uno
siempre piensa que está de visita y terminás perdiéndote momentos importantes
en ambos países.
¿Lo que más extrañás
de Argentina?
La comida. Aunque en Italia se come bastante parecido y no tengo nada de lo
que quejarme, la carne y lo dulce lo extrañé muchísimo. Y obviamente a mi
familia y amigos. Por otro lado, algunas costumbres como hablar el español
"argentino”, que lo voy perdiendo porque la mayoría de mis amigos hablan en
neutro, y llega un momento en el que se te termina pegando el "tú”.
Ahora bien, en vistas
al futuro, ¿pensás quedarte allá o es algo que aún no decidiste?
No tengo ningún plano definido, me voy a ir guiando por lo que vaya
surgiendo. Quizás cuando termine la carrera (que dura 3 años), me dé cuenta de
que extraño mucho mi país y quiero volver, o quizás tenga más ganas de viajar y
seguir conociendo. De lo que si estoy segura es de que me gustaría seguir
estudiando y hacer, por ejemplo, un máster en Publicidad o Dirección Artística.
Para cerrar, ¿le
recomendarías esta experiencia a quien tenga la posibilidad de realizarla?
Absolutamente. Creo que vivir en el extranjero es una experiencia única, te
cambia. Uno se encuentra con historias muy diferentes a la suya. Mis amigas de
India me contaron cómo era su vida en el otro lado del Mundo, su religión, cómo
es el sistema de castas o su vida en casa y aprendés a valorar muchísimo tu
vida en Argentina.
En las clases también es muy interesante ver cómo el origen de cada uno se
refleja en sus trabajos. Inclusive mis profesores son todos de diferentes
países. Así que sí, creo que todo aquel que tenga la oportunidad, debería
intentarlo.