Su tiempo lo divide entre el estudio - está en tercer año de la carrera de
Agronomía - y su trabajo como secretaria en un instituto de idiomas pero hace
unos meses agregó un nuevo quehacer a su vida diaria: decidió comenzar su
propio emprendimiento de huertas y jardines verticales, pudiendo encontrar en
el contacto con las plantas, la tranquilidad que no encontraba en otros
lugares.
¿Hace cuánto empezaste con este proyecto
y qué te motivó a hacerlo?
Empecé hace un par de meses. Era una idea que ya rondaba mi cabeza pero por
distintas cuestiones no terminaba de concretarla hasta que un día me hizo un
click y me decidí. Al principio me costó, porque no sabía bien cómo encarar el
proyecto, pero después de muchos intentos y, sobre todo, la ayuda de mis papás
que me apoyaron desde lo anímico hasta lo material regalándome libros referidos
al tema, terminó saliendo todo como yo quería.
¿Qué es específicamente lo que hacés?
Me dedico al diseño y armado de huertas y jardines verticales y también
hago decoración, siempre con plantas.
¿Tenés en mente dedicarte a esto al
100% o lo elegiste como hobbie?
No, la verdad es que espero poder dedicarme al 100% porque me encanta
hacerlo, y le pongo mucho amor y paciencia a cada trabajo para que todo salga
perfecto.
Al momento de vender tus productos,
¿qué considerás que tiene de distintivo lo que ofrecés?
Mis productos están armados y pensados para personas que no cuenta con un
jardín o que por cuestiones de espacio no tiene lugar para poner una huerta.
Más allá de que en Pilar mucha gente cuenta con espacio verde en su casa,
también hay mucha otra que vive en departamentos y que le gustaría tener ese
espacio; por eso no solo hago huertas y jardines verticales, sino también
decoración con terrarios y suculentas, para decorar interiores.
Y el trabajo que tenés que llevar a
cabo para cada una de tus creaciones, ¿cómo es?
La verdad es un trabajo muy duro porque trabajo con madera y con plantas,
que requieren mucho cuidado. Además, por ahí por la carrera que estudio, estoy
muy atenta al tema de las plagas, y demás. Por otra parte, pinto a mano los
terrarios que son de yeso y soy muy perfeccionista porque me gusta que todo
quede impecable, eso hace que el proceso en sí sea un poco más complejo.
Para concluir, ¿por qué decidiste
volcarte por esta actividad?
La carrera que estudio es muy amplia, tenés un abanico grande de
actividades a las cuales dedicarte y aprendés un poco de todo. Este año tuve
una materia donde me enseñaron a hacer cultivos y ahí me surgió la idea de las
huertas, pero quería intentar algo nuevo y desafiante, y fue así que nació este
emprendimiento.
La realidad es que el trabajo con las plantas me da mucha tranquilidad y lo
disfruto a full, sin dudas es algo que me llena el espíritu.
El Dato
Este fin de semana estará en El Mercado La Aldea
vendiendo sus productos.