Sabe La Tierra es una feria que recorre distintos puntos
de Buenos Aires, acercando productos naturales, hechos de manera artesanal y
orgánicos a los consumidores. Esta mañana arribó al complejo La Aldea, en el
kilómetro 44 de Panamericana, y estará todos los viernes de 10 a 17. El
objetivo principal que persiguen sus organizadores es fomentar el trabajo de
los productores locales y despertar consciencia sobre la importancia de volver
a la natural.
El día soleado se prestó para que la gente se acercara a
conocer Sabe La Tierra, una feria de productos naturales que, aunque ya estuvo
en Pilar, esta vez pareciera que volvió para quedarse. Puestos coloridos,
aromas que invitan a probar, y un festival para el gusto se reúnen en un
mercado en donde se puede encontrar comida, verduras y frutas orgánicas,
productos para el cuidado corporal y hasta cerveza artesanal.
Sabe La Tierra es una asociación civil que nació hace 8
años en San Fernando y fue expandiéndose hasta llegar hoy a Pilar. Florencia,
una de las coordinadoras del mercado, señaló que lo que persiguen es "que sea
una fuente de empleo para los productores locales buscando también difundir la
cultura sustentable y la alimentación saludable”.
Además, agregó: "otro objetivo que perseguimos es
desarrollar la economía local y regional y lo único que queremos es crear la
mayor cantidad de puestos de trabajo para productores locales; cuantos más
sean, más satisfechos vamos a estar”.
Por su parte, Isabel Carranza, coordinadora de Sabe La
Tierra en Pilar, destacó las nuevas propuestas que tiene la edición "reversionada”
de este mercado en el distrito. "Sabe La Tierra estuvo en su momento en Pilar
pero la realidad es que ahora volvimos con nuevas ideas; además de poder
conseguir productos naturales va a haber talleres gratuitos de danza, yoga y
huerta orgánica todos los viernes”.
Los productores consultados por El Diario coincidieron en
que la importancia de este tipo de mercados radica en que los consumidores
entiendan de qué manera se están alimentando y de qué forma se crean los
productos que consumen.
Así lo señaló Agustina, que atiende el local de Beija
Flor: "es un lugar donde trabajar es divertido, es lindo porque tenés contacto
directo con la gente y es sobre todo un mercado para que los que vengan puedan entender
qué es lo que están metiendo en su cuerpo para que puedan reeducar sus hábitos de consumo”.
De esta manera, priorizando la relación entre productores
locales y consumidores sin intermediarios, hizo su debut Sabe La Tierra en
Pilar, con la idea de que se transforme en un punto de referencia para los
pilarenses al momento de hacer sus compras.