Los años pasan pero ellas continúan siendo inspiración de
muchas otras que ven, en estos ejemplos, que el género no define, el género
alimenta. Nos hicieron comprender que ser mujer no es una traba o un
impedimento para expresar nuestras pasiones sino todo lo contrario, debe ser el
combustible que haga que, sin importar las circunstancias, luchemos por
nuestros sueños y nos hagamos valer.
Acá están, ellas son:
Juana
de Arco: Nació en 1412 en Francia y con solo 17 años encabezó las
filas del ejército francés pero terminó siendo quemada en la hoguera por sus
creencias. También conocida como "La Doncella de Orleans”, tuvieron que pasar
muchos años para que sea reconocida por su valentía y entereza.
Con 14 años, una joven Juana, comenzó a tener
visiones. En ellas,
una orden era clara: debía sumarse al ejército francés y así levantar el sitio
de Orleans, uno de los últimos reductos de la resistencia francesa frente a los
ingleses.
Luego de que en varios intentos se burlaran de ella,
finalmente una predicción acertada respecto a una derrota hizo que la tomaran
en consideración. Pero, después de encabezar el Ejército y salir victoriosa,
comenzó a tener inconvenientes con el rey Carlos VII.
La captura de Juana y su posterior entrega a mano de los
ingleses fue el fin de su vida como guerrera, y el fin de su vida terrenal, ya
que, acusada de herejía y de vestir como un hombre, algo prohibido en aquella
época, a los 19 años fue quemada en la hoguera.
Pudiendo haber flaqueado y sabiendo que, retractándose,
podría haber salvado su vida, Juana de Arco se mantuvo firme en sus
convicciones. Esto le costó la vida pero, sin lugar a dudas, la transformó en
ejemplo y en una figura admirada por hombres y mujeres de todo el mundo.
Marie
Curie: Científica polaca nacida en 1867, de chica se destacó
por su capacidad para la matemática y la física. Tanto es así que, después de
graduarse con medalla de oro comenzó a impartir clases particulares ya que, por
ser mujer, no podía inscribirse en un instituto de educación superior. Ante la
negativa de la gran mayoría de las universidades, comenzó a estudiar en la
universidad Latajacy, donde sí admitían estudiantes mujeres.
En 1881 partió hacia París e ingresó en La Sorbona, una de
las universidades más reconocidas de todo el Planeta, donde se matriculó en
física, obteniendo el número 1 de su promoción.
Al poco tiempo conoció a Pierre Curie, con quien se casó.
Juntos descubrieron dos nuevos elementos: el polonio y el radio. En 1903 les dieron
el Premio Nobel de física por el descubrimiento de los elementos radiactivos y, de este modo, se convirtió en la primera mujer de la historia en recibir este
galardón.
Luego de que su marido fallezca, fue nombrada profesora
de física en la Universidad de París (que no acostumbraba a contratar
profesoras mujeres) y en 1911 le otorgaron un
segundo premio Nobel, esta vez, de química.
Por sus constantes exposiciones a la radiación, falleció
en el año 1937 pero pudo, quizás como ninguna otra, mostrar que no hay
condicionamiento que valga: mujeres y hombres están a la misma altura y pueden
llevar a cabo las mismas tareas.
Teresa
de Calcuta: Monja católica nacida en 1910 que fundó, en 1950, la
Congregación de las Misioneras de la Caridad de Calcuta, durante más de 45 años
atendió a pobres, huérfanos, enfermos y moribundos y, por este motivo, fue
beatificada por Juan Pablo II. Su canonización fue aprobada por el Papa
Francisco en 2015, después de que se le reconociera la extraordinaria curación de
un enfermo terminal de origen brasileño.
Por su labor solidaria, y su eterna lucha por la defensa
de los pobres e indefensos, en 1979 recibió el premio Nobel de la Paz.
Más allá de los constantes elogios que recibió por parte
de fieles y figuras de todo el mundo, también tuvo que padecer las críticas de
aquellos que la consideraron una mujer reaccionaria.
Teresa de Calcuta, ahora santa, falleció a los 87 años
producto de una afección cardíaca pero aún hoy vive en todos aquellos fieles
que vieron en ella a una mujer admirable que realizó un trabajo loable e intentan,en su nombre, que la
bandera de los derechos de los pobres e indefensos, siga flameando bien alto.
Valentina
Tereshkova: En este caso, similar a lo sucedido con Marie Curie,
tenemos un claro exponente de que no hay profesiones para hombres y profesiones
para mujeres. Valentina fue la primera mujer en llegar al espacio. Sí, en esta
lista tenemos una astronauta mujer, ¿qué tal?
Nacida en Rusia en 1937, tras dejar la escuela empezó a
trabajar en una fábrica y, al poco tiempo, comenzó a estudiar Ingeniería.
Enseguida fue seleccionada para viajar al espacio como cosmonauta y, para poder
hacer programa aeroespacial, tuvo que mentirle hasta a su madre.
Su misión fue, precisamente, determinar si las mujeres
tenían la misma resistencia física y psicológica que los hombres. ¿Cuál fue la
conclusión? Obviamente, positiva.
Ahora tiene 80 años, al espacio no va a volver, pero es
otra más que queda en la historia por ir contra lo establecido y romper con los
moldes machistas preexistentes.
Malala
Yousafzai: La última de la lista y contemporánea, Malala es una activista
pakistaní que nació en 1997 y en 2014 se convirtió, con 17 años, en la persona más joven en
ganar un premio Nobel. Le dieron esta distinción por su labor en la defensa de
los derechos de la educación de las mujeres en su país de origen.
Su tarea es meritoria por partida doble: no solo por su
conciencia social y de género, sino porque se enfrentó a grupos extremistas
talibanes. De hecho, por denunciar las atrocidades cometidas por estos grupos
en su blog, sufrió un atentado que casi le cuesta la vida.
Hoy por hoy, y debido a que en su país le garantizaron
que volverían a intentar matarla, vive en Inglaterra, pero nunca dejó de
escribir y, por esto, se lleva nuestro humilde reconocimiento como una de las cinco
mujeres que hicieron (y hacen) historia.