Bruno Báez tiene 13 años, hace solo dos años empezó
a jugar futsal en San Martín, y al poco tiempo, mudó su talento a Atlético
Pilar, en donde entrena lunes, miércoles y viernes como arquero de la categoría
2003. A pesar del poco tiempo que hace que se dedica a este deporte, sus
entrenadores vieron enseguida que tenía la personalidad y el talento como para
destacarse, y tanto es así, que hace unos días fue uno de los elegidos de las
inferiores del club, para jugar en una exhibición junto al equipo de primera.
Así es, con solo 13 años, se dio el lujo de jugar
con los que hoy por hoy, son sus referentes. Y no es casualidad que Bruno se
destaque, porque su objetivo está muy claro: "Mi motivación principal es llegar
a donde quiero, que es jugar en primera, o en césped o en futsal”, cuenta con
una madurez llamativa este hincha de Boca.
Sin embargo, a pesar de esta muestra de madurez, no
deja de ser un nene que, como muchos otros, encuentra en el deporte un lugar
donde desarrollarse no solo como jugador sino, sobre todo, como persona. En
este sentido, Cristian, su entrenador (que además es coordinador de fútbol de
Atlético), destacó que "Bruno es uno de los jugadores con mayor proyección que
tenemos y uno de los referentes de su categoría, pero lo más importante no es
solo que es un gran jugador, sino que también es un excelente compañero”.
"Creo que tiene los elementos como para poder llegar
a primera y esperamos que pueda vestir nuestra camiseta la mayor cantidad de
tiempo posible, porque tiene un gran personalidad para ser un chico tan chico y
una llamativa capacidad de conducción”, resaltó Cristian, quien además, agregó:
"El entrenador de primera cuando Bruno jugó con el selectivo junto a los de la
división mayor, destacó precisamente esta cualidad, la personalidad que tiene
para ser tan joven”.
Pero más allá de sus compañeros, amigos o
entrenadores, la felicidad mayor es la de sus papás que, de acuerdo a lo que le
contó Bruno a El Diario, "están muy felices y me felicitaron mucho”. Y fue precisamente su mamá la que contó que el
fútbol "lo ama, lo disfruta tanto que siempre nos dice que si le surge la
posibilidad de irse a jugar a otro lado, no se la neguemos, porque quiere vivir
de eso”. "Es un personaje muy activo y
muy divertido, siempre el jodón de los grupos a los cuales pertenece y muy
sentimental e independiente”, concluyó su mamá, con orgullo y amor.