El 25 de enero celebrarán 17 años de travesía, una
travesía que los llevó a recorrer los cinco continentes, desde Alaska hasta
Mozambique. A modo de festejo darán una serie de charlas en Catalunya, España,
lugar en el que se quedarán por cinco meses.
Todo comenzó en el 2000, cuando Herman le propuso a
su mujer Candelaria empezar a vivir su sueño de recorrer el mundo a bordo de un
auto Graham-Paige modelo 1928 que aún hoy los acompaña. En el camino nacieron
sus cuatro hijos: Pampa, Tehue, Paloma y Wallaby.
"Todo arrancó a partir de una pregunta que rondaba
mi cabeza, no paraba de preguntarme quién soy”, relata el padre de la familia
Zapp, no sin emocionarse, y agrega que "dejar la seguridad que teníamos en
Buenos Aires en ese momento no fue fácil, pero los dos sabíamos que para
encontrarnos a nosotros mismos, teníamos que ir en la búsqueda de nuestro
sueño”
Más allá de la estabilidad económica, el éxito
profesional de ambos y el amor de sus seres queridos, los Zapp siempre supieron
que su vida debía pasar por otro lado y, más allá del coraje que requirió tomar
la decisión, lo más difícil fue contarle a su familia, que en un comienzo no
les creyó. De hecho, Candelaria cuenta entre risas que "tan loco les
resultó todo a nuestros familiares que ninguno nos fue a despedir”
Pero no todo fueron gratos momentos, y en el
trayecto vivieron vivir instantes de mucha incertidumbre. A mitad de la aventura
se quedaron sin dinero y tanto Candelaria como Herman tuvieron que valerse de
la pintura y la escritura para poder mantener a sus cuatro hijos.
Siempre con la vista puesta en el horizonte, los
Zapp siguen adelante a pesar de las vicisitudes. Así, Herman, Candelaria,
Pampa, Tehue, Paloma y Wallaby se dieron la mano y fueron a darle la vuelta al
mundo.
Anecdotario
El Graham-Paige del ’28 que los acompaña y es un
integrante más de la familia fue apodado "Macondo Cambalache”
Sus cuatro hijos nacieron en distintos lugares del
planeta.
Juntos han recorrido más de 300 mil kilómetros.