Boca Juniors, un equipo sin paz en el horizonte

El conjunto de la rivera sufre hace varios meses una situación tensa en su día a día que se hace desgastante y genera conflictos insalvables. El caso Almendra volvió a encender las llamas del fuego que nunca se apagaron.
lunes, 7 de marzo de 2022 · 07:55

Estar en BOCA es pertenecer a la elite del futbol mundial, nadie duda de la grandeza de este equipo en el mundo entero. Por sus títulos, su gente tan pasional, su rica historia a nivel continental y las grandes figuras que defendieron los colores azul y amarillo.
 
No hay que hacer mucha memoria para repasar todos los conflictos que azotaron el mundo xeneize en estos tiempos. No hablamos de lo futbolístico donde se gana y se pierde, sino de las relaciones y acciones personales de los protagonistas que son parte del mundo boca.
Peleas en Brasil contra rivales y policías luego de una derrota x copa libertadores, desplante de jugadores a la institución en partidos claves, internas entre dirigentes, cortocircuitos entre jugadores estrellas y el consejo de futbol; más un sinfín de hechos que sucedieron desde la final en Madrid hasta la fecha. Muchos problemas en poco tiempo para un equipo.
Lo que se vive en el día a día se traslada al campo de juego. Caras largas, relaciones tensas, falta de compañerismo y muchas cosas que traen aparejados conflictos de difícil solución. No es la formula para ser un equipo exitoso, un equipo ganador como lo exige el club.
Solo hace falta, sin comparaciones odiosas, ver los vínculos intrapersonales en el mundo River, cero conflictos. No salen a la luz, hay un gran manejo sobre esta cuestión de los referentes.
 
Lo de Agustín Almendra fue una expresión mas de lo difícil que se vive en el mundo boca hace tiempo. La Falta de respeto grave hacia el entrenador, Sebastián Battaglia, generaron un conflicto inesperado en el arranque del año 2022 con varias competencias en el horizonte. Resultado final, Almendra separado del plantel profesional.
Mas ruido hicieron las declaraciones de Darío Benedetto hacia el jugador en cuestión. Frases con un tinte cargado de bronca y castigo hacia un compañero, nada habitual en los códigos del futbol.
Los cimbronazos en el vestuario continuaron, así es muy difícil trabajar y concentrarse en los objetivos planteados para un equipo que necesita imperiosamente ganar la copa Libertadores.
 
Ya lo dijo Carlos Bianchi hace unos meses: “el que no se alinea con el objetivo de un plantel, queda marginado”. Y el Virrey algo entiende de estas cosas, campeón de todo con Boca y Velez con jugadores de peso propio y mucha personalidad. Sin unión entre las partes es difícil, casi imposible, lograr títulos.


Boca anda surfeando la ola de los conflictos hace tiempo, es momento de bajarse de la tabla de surf y no seguir en aguas peligrosas. Debe pisar suelo firme. Mirarse a la cara entre todos en una reunión grupal, decirse todo lo que se piensa y escribir una nueva página donde el respeto, la paz y el trabajo en equipo sean la base sólida que se necesita. Dejar los egos de lado y alinearse TODOS por el objetivo. En eso anda Boca en estos días, el tiempo dirá como termina la historia.

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