Se abre un nuevo mercado

El gimnasio en casa: una tendencia de la cuarentena que llegó para quedarse

El aislamiento llevó a que muchas personas montaran su propio gym hogareño y la moda dio paso a una nueva rutina. Clases por Zoom, alquiler de bicis y adquisición de insumos profesionales.
domingo, 25 de abril de 2021 · 08:07

La masa madre, los videos de TikTok, los encuentros por Zoom y el gimnasio en casa son algunas de las cosas que la cuarentena nos dejó y que seguiremos rememorando cuando la pandemia sea un –mal- recuerdo. Pero de todas ellas, la última parece haber llegado para quedarse. 

La tendencia de hacer de algún espacio de nuestro hogar un mini gym fue abrazada con fuerza por quienes encontraron en esta variante la posibilidad de hacer ejercicios sin traslados ni horarios, incluso cuando las restricciones impuestas a los gimnasios empezaron a ceder. Ahora, con la llegada de las recientes medidas, la iniciativa gana nuevos adeptos. 

Noelia Sosa es profesora de Educación Física. Antes de la pandemia, trabajaba en colegios y organizando “pausas activas” para distintas empresas. Pero el encierro, tan a contramano de su actividad, le abrió paso a nuevas ideas. 

Primero, arrancó por los vivos de Instagram con transmisiones abiertas que fueron sumando cada vez más seguidores y luego, llegaron las clases de entrenamiento funcional a través de Zoom que hoy reúnen entre 10 y 12 participantes. Y también las hay personalizadas. “Esto llegó para quedarse, tengo muchas chicas que son mamás y que les cuesta organizarse para salir de casa, con las clases encontraron su espacio”, aseguró Noelia en diálogo con El Diario. 

Para ella, participar de una clase de forma virtual tiene los mismos beneficios de una presencial. “Intento que sean grupos reducidos para poder corregir posturas”, explicó la docente y en este sentido, se diferenció de los videos de entrenamiento generalizado  subidos a Youtube que muchas personas fueron siguiendo durante el aislamiento: “no todo es para todos y si no está guiado se pueden genera lesiones”. 

El hecho de eliminar las barreras de distancia con el gimnasio “genera otra conciencia y está buenísimo, yo intento inculcar el movimiento”, celebra la entrenadora. 

Elementos
En coincidencia, el personal trainer Guillermo Istueta, propietario de los gimnasios del Club Sportivo y de la Asociación Italiana, destaca que “es muy positivo tener la actitud de querer hacer ejercicios, no solo por los beneficios físicos sino también por los psicológicos”, máxime en un tiempo en donde la recomendación pasa por salir de casa lo menos posible. 

Es por esto que durante el año pasado, al igual que muchos de los gimnasios de la zona, decidieron poner en alquiler las bicicletas de spinning así como todos los insumos del espacio, tales como pesas, barras, mancuernas y hasta colchonetas, armando “kits de entrenamiento” que iban acompañados de rutinas personalizadas. 

“Se volvieron locos, las venían a buscar de todos lados, se llevaban absolutamente todo, incluso elementos que teníamos en el depósito porque ya no los usábamos, las más interesadas eran las mujeres”, recordó y si bien con la reapertura de los gimnasios los aparatos volvieron a su sitio, de cara al invierno y con el endurecimiento de las restricciones admiten que la modalidad podría volver a escena.

En la distribuidora Pilar Deportes, la tendencia de montar un gimnasio en casa abrió una nueva unidad de negocios. Es que a los clientes habituales, gimnasios y clubes deportivos, en 2020 se le sumaron los particulares. 

“Aumentó mucho el entrenamiento en casa y mucha gente optó por equiparse”, precisó Federico Gómez, propietario de la firma.

Los insumos para fitness llevaron la delantera en la demanda. Entre ellos, pesas rusas, mancuernas, discos vayas, sogas para saltar, colchonetas, entre otros elementos. 

Si bien durante el verano la demanda fue disminuyendo, la misma no cesó del todo: “hay gente que todavía no quiere ir al gimnasio, por miedo a contagiarse, y también gente que directamente ya no quiere volver porque sabe que puede hacerlo desde su casa”.

Para ellos, el contar con materiales profesionales resulta una motivación extra a la hora de entrenar. Es que si bien los elementos de peso pueden ser fácilmente reemplazables por objetos domésticos, el hecho de utilizar insumos adecuados tiene su valor agregado para no desistir en el intento. 

“Si bien en casa no es siempre el mismo compromiso, es muy productivo hacer algo, los seres humanos estamos para movernos”, concluyó Guillermo. 

 

Número para tener en cuenta
Desde las opciones gratuitas y “autoguiadas” siguiendo videos de Youtube con elementos de casa, hasta otras más sofisticadas con insumos profesionales, llevar el gimnasio a casa está al alcance de todos los bolsillos. 

De acuerdo con las fuentes consultadas, las clases de entrenamiento funcional, tres veces por semana vía zoom, dictadas por Noelia Sosa tienen un costo de 1.500 pesos mensuales. Si las mismas son personalizadas, es decir individuales, el costo se eleva a 750 pesos cada una.  En cuanto al alquiler de bicicletas de spinning, Guillermo Istueta anticipó que este invierno el costo mensual de las mismas rondará entre los 5 mil y los 5.500 pesos. 

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