La Comisión Directiva de Sportivo Pilar determinó en su reunión de esta semana dar licencia a todos los integrantes de la Primera División de básquet que disputaba el Provincial de Clubes de Buenos Aires.
El Rojo llegó a esta difícil determinación luego de la extensión de la cuarentena y aislamiento obligatorio decretado por el Gobierno nacional que hará permanecer cerrado al club.
La competencia en el Provincial no regresaría hasta mediados de mayo (ver aparte), pero el principal problema de la institución es que se queda sin los recursos económicos para afrontar el compromiso.
Desde mediados de marzo, en la Avenida no hay actividades y de la misma manera, se quedaron sin ingresos.
Los comercios y allegados que aportaban al proyecto anunciaron que no podrán seguir apoyando debido a que tienen sus propios negocios y empresas cerradas.
Todo esto desencadenó en la decisión de darles una licencia a los jugadores de Primera como al cuerpo técnico. Los integrantes del equipo ya en marzo percibieron la mitad de sus acuerdos y en abril no había posibilidades de sostenerlo.
La noticia golpeó a los integrantes del plantel y más allá de que no les gustó, entendieron que no había otra alternativa. Igualmente, hay un buen número de integrantes del equipo que quieren completar el torneo pese a las dificultades económicas.




