Fernando Torres está dando sus primeros pasos en el boxeo profesional. Sabe que todavía hay un largo camino por delante, pero para transformar en realidad ese sueño de ser campeón del mundo, primero debe superar las tantas piedras que hay en el camino.
El Niño, como lo llaman, tiene 22 años, vive en Derqui y de la mano de Eduardo Villarreal se ha convertido en uno de los púgiles emblemas de la Escuela Municipal de Boxeo.
El pibe que quiere estudiar en el profesorado de educación física tiene un largo recorrido por la escuela del amateurismo. Afrontó 55 combates (40 ganadas, 10 perdidas y 5 empatadas) que le sirvieron para desarrollarse en el deporte que lo atrapó sobre el resto de las disciplinas.
“Me enamoré del boxeo porque se asemeja mucho a la vida, es como un manual escrito de la vida pero a nivel deportivo. Te enseña a reflexionar sobre el sacrificio que hacés para alcanzar una meta”, resumió metafóricamente Torres lo que significa el boxeo.
“El boxeo me salvó de muchas cosas y me regaló muchas alegrías en la vida”, agregó en charla con La liga.
Fernando apenas tiene 2 combates como profesional y siempre con Villarreal en la esquina. Perdió en el debut ante Dorian Maidana en una pelea muy polémica de los Súper Ligeros por un cabezazo que recibió y un corte lo dejó fuera de combate. Pero en su segunda presentación, ahora en la categoría Súper Pluma, le ganó por puntos a Agustín Torres el último 28 de diciembre.
Fernando Torres, el Niño que sueña con un título mundial
-¿Cómo te describís como boxeador?
- Mi fuerte en el ring es el contragolpe. Soy un boxeador a larga distancia, a medida que pasan los rounds me voy soltando y voy aprovechando el error de mi rival para desgastarlo poco a poco. No me gusta salir a buscar el nocaut, creo que es un accidente que le puede pasar a los dos. Para ganar, tu sacrifico tiene que ser mejor que el de tu rival.
-¿Qué diferencias hay entre el amateurismo y el profesionalismo?
- Hay muchas diferencias entre las dos. En el ritmo de trabajo, la alimentación, cambia mucho la pegada, los guantes son más grandes, los rounds parecen eternos. Te demanda mucho. Constantemente en el día a día, uno está pensando como profesional.
-¿Cuánto significa tu entrenador (Eduardo Villarreal) en tu carrera?
- Villarreal es todo para mí. Lo quiero como si fuera mi padre. Más allá de ser un técnico, el tipo si ve que hago algo mal enseguida me lo remarca. Con una mirada sé que tengo que ponerme las pilas. Es un pilar muy importante en mi carrera, lo respeto mucho, es una muy buena persona, me llevó hasta el nivel en el que estoy y que siempre me cuidó. Desde el primer día vio algo en mí, y creyó en mí, y eso es algo que le voy agradecer muchísimo. Siempre le digo: “El día que vos no estés más en mi rincón no boxeo más”, porque es el ángel que me cuida las espaldas entre todos los demonios.
Torres volvería a la actividad en marzo próximo. “Estamos esperando la invitación de una velada en la Federación (Argentina). No me lo confirmaron pero sería Nicolás Paz”, dijo Fernando y agradeció al Sindicato de Trabajadores Municipales por el apoyo que le dan desde sus comienzos en el boxeo.
“Yo sueño con ser campeón mundial. Cierro los ojos y lo veo cerca, lo abrazo. Pero sé que para llegar ahí tengo que crecer como deportista.” Fernando Torres.