Real Pilar volvió del descanso con una derrota en Zárate. El domingo al mediodía, el Monarca cayó 1-0 frente a Muñiz, en un partido cargado de imprecisiones, el local aprovechó una mala salida del rival para facturar y quedarse con los 3 puntos y la cima del campeonato de la Primera D.
La falta de efectividad fue el peor enemigo del Monarca y como dice la ley del fútbol “los goles que no hacés en el arco de enfrente los podés sufrir en el tuyo” y así se lo demostró el Rayo Rojo.
Fueron varios los factores que hicieron del encuentro un partido poco atractivo a partir de los 15 minutos del primer tiempo, ya que hasta el primer cuarto de hora fue de ida y vuelta. El primero de ellos, fue el mal estado de la cancha de Belgrano, en el que fue imposible hacer rodar la pelota.
El partido pasó a jugarse al pelotazo; Real no pudo demostrar su mejor performance y mereció irse a los vestuarios arriba en el marcador. Aunque la falta de puntería siguió siendo su karma.
Fueron pocas las situaciones de gol. Muñiz tuvo dos que resolvió muy bien el arquero Tomás Sultani. Tampoco se quedó atrás Tiago Libares, aunque la visita pecó su mala puntería en los metros finales.
El juego aéreo empezó a ser clave en el trámite del partido, aunque no se sacaban ventajas. Pero a los 20 minutos, el local formó a un error en la salida local y Lautaro Díaz, tras desbordar por la derecha, metió el centro atrás para que Maximiliano Saura rompiera la paridad. Chau racha para Sultani de 317 minutos sin recibir goles.
Real, tocado por el resultado, fue a buscar el empate. Esos 25 minutos finales ahogó al local y buscó con tiros de media distancia romper a Muñiz. Y por más delantero que Tomás Arrotea Molina pusiera en cancha no podía quebrar la defensa local, que aguantó el triunfo y dejó al Monarca sufriendo su segunda derrota en el torneo. Ahora, buscará recuperarse el domingo que viene, de local, ante Atlas.




