Los integrantes de la 7ª promoción de la Escuela Municipal de Guardavidas están en el final del curso y cuando solo les resta rendir un examen, durante este verano, desarrollan sus guardias en las playas de Mar de Ajó.
Los aspirantes tuvieron la chance de trabajar junto a los guardavidas experimentados.
"Los chicos recorren los puestos de los guardavidas y van preguntando y aprendiendo. Está bueno trabajar en el campo porque se dan un montón de situaciones y al lado del puesto tienen el muelle, que es el lugar más difícil para el trabajo de un guardavidas por un montón de situaciones”, explicó el profesor Alejandro Parral.
Además, contó que los aspirantes "se están desenvolviendo bien” aunque "ellos quieren hacer rescates permanentemente porque hace un año que están estudiando para esto. Pero si no se da, aprenden, miran y conversan”.
También, apuntó que "fue una temporada complicada porque el mar está roto desde principios de enero y no se empareja” y alertó que esas situaciones "está bueno que las vivan desde adentro”.
Tras las guardias, a los chicos de la camada 2016 solo les falta rendir la materia Rescate en abril, aunque destacó que "esto es como la residencia para los médicos, ya están casi recibidos y los guardavidas los tratan como pares”.