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Virgen de Luján: la historia del milagro y por qué se celebra su día el 8 de mayo

La patrona de los argentinos, la Virgen de Luján, llegó a Buenos Aires en 1630, pero quedó a mitad de camino. El milagro, Pilar y las razones de su veneración.

Por Redacción Pilar a Diario 8 de mayo de 2024 - 09:16

Cada 8 de mayo, los argentinos celebramos a la Virgen de Luján, Patrona de la Argentina. Todos nos reconocemos en ella, católicos o no, porque es un icono que representa a la argentinidad. En el día de su fiesta, recordemos el milagro que dieron origen a esta advocación mariana y la construcción de su basílica

Según indica la página web del santuario, corría el año 1630, cuando el hacendado portugués Antonio Farías de Sá, residente en Córdoba del Tucumán, mandó a pedir una imagen de la Inmaculada Concepción para ser venerada en la capilla que estaba construyendo en sus tierras.

Cuando se conoció el milagro comenzó a crecer la devoción. (Télam)..png

Un amigo de Antonio, Juan Andrea, que vivía en Brasil fue el encargado de cumplir con este pedido y decidió enviar dos imágenes para que pudiera escoger la que fuera de su mayor agrado. Así, arribaron a Buenos Aires dos estatuillas: una de la Inmaculada Concepción y otra que representaba a la Madre de Dios con el Niño Jesús en brazos.

Ambas imágenes son colocadas en cajas separadas y enviadas a Córdoba. A principios de mayo, luego de 3 días de viaje, las carretas llegan a las orillas del Río Luján, donde los encargados deciden pasar la noche en la estancia de don Rosendo de Trigueros.

Cuando al otro día quisieron continuar la travesía, no pudieron mover la carreta. No había modo, cada esfuerzo era inútil. Decidieron liberar la carga para probar si rodaba. Retiraron la caja que llevaba la Maternidad de la Virgen y los bueyes no pudieron desplazarse del lugar. La volvieron a cargar y bajaron la otra encomienda, la de la Virgen de Luján: la carreta marchó con normalidad. Entendieron que la Inmaculada Concepción no quería irse de ese lugar, lo interpretaron como un designio divino.

“El primer sentimiento que embargó el corazón de los troperos y demás personas presentes fue el asombro; y después de las consabidas demostraciones de devoción y respeto, entendiendo que aquella imagen de la Purísima Concepción deseaba quedarse en ese preciso lugar, resolvieron trasladarla a la casa de la estancia de la familia Rosendo”, indica el santuario.

“Allí la depositaron, en el mejor lugar de la vivienda, y le improvisaron un precario altar, donde comenzó a ser venerada la Santa Imagen”, agregó.

El milagro de Lujan. (historiasverosimiles.blogspot.com)..png

Los troperos siguieron el viaje con el cajón que cargaba la Maternidad. Allí finalmente se montó el Santuario de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, en la provincia de Santiago del Estero, la compañera de viaje de la Inmaculada Concepción de Luján.

Otra versión contradice el punto en el mapa en que se produjo la discordia. Algunos historiadores apuntan que la carreta quedó inmóvil en una zona de Pilar, donde persistía un vado del río Luján, en la localidad de Villa Rosa. Hoy se erige allí la Capilla del Milagro Nuestra Señora de Luján. Su relato cuenta que la virgen había quedado al resguardo de un esclavo llamado "el negrito Manuel" hasta la muerte de Rosendo en 1671 y el abandono de las tierras. La Virgen fue adquirida por Ana María Matos, dueña de una estancia ubicada sobre el margen derecha del río, en el partido de Luján. Los que acreditan esta historia dicen que, alrededor de la capilla y en torno al culto que inspiraba, comenzó a crecer la ciudad.

El lugar del milagro en Pilar. (pilaradiario.com).png

El altar de la Capilla en Zelaya. (Infobae)..png

La escultura mide tan sólo 38 centímetros y está realizada en terracota (arcilla cocida). En 1763 se inauguró el primer santuario, pero la celebración anual corresponde al 8 de mayo de 1887 cuando el Papa León XXVII celebró la coronación canónica de la imagen, con la asistencia de altos dignatarios de la Iglesia Romana y del Cabildo Eclesiástico Metropolitano.

En virtud de un nuevo aniversario de su canonización, la Municipalidad de Luján desarrolla una serie de festejos en honor a la Santísima Virgen de Luján. A las 8.30, el izamiento del Pabellón Nacional en la Plaza Belgrano. Media hora después, una sesión especial del Honorable Concejo Deliberante en el Museo Municipal de la Ciudad, seguido por una representación del Ballet Municipal de Folklore en la Plaza Belgrano. A las dos de la tarde, la procesión y una hora después la misa en la Basílica Nuestra Señora de Luján.

Oración a Nuestra Señora del Luján. MIRA EL VIDEO.

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¡FELIZ DÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL LUJÁN!

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