El jardín para la primavera suele vivirse como un renacer: los días se alargan, la temperatura se suaviza y el paisaje se transforma con brotes, flores y aromas. Sin embargo, no se improvisa; detrás de esa postal perfecta hay un detalle fundamental que muchas veces se pasa por alto. La manera en que lucirá dentro de unos meses depende, en gran medida, de las decisiones que tomes hoy.
Las tareas básicas para preparar bien el jardín en primavera
El comienzo de la primavera es una buena oportunidad para realizar las tareas básicas para preparar el jardín. Mira la lista de tareas en la nota. Detalles.
Quienes cuidan un jardín saben que cada temporada marca un ritmo distinto: el verano exige agua y sombra, el otoño nos pide recolectar y proteger, el invierno invita a la calma y la dormición. La primavera, en cambio, es un estallido que puede resultar abrumador si no se llega preparado. En ese sentido, anticiparse y planificar es una de las prácticas más inteligentes, no solo porque garantiza un espacio más estético y saludable, sino porque también permite disfrutar del proceso sin prisas ni estrés.
La jardinería exige paciencia y constancia, ya que los resultados de las tareas realizadas en estos meses solo se verán en el transcurso de la primavera y el verano.
Este 2025 no será la excepción: después de un invierno que dejó su huella en el suelo, en las raíces y en la resistencia de las plantas, la llegada de la primavera será una oportunidad para renovar, rediseñar y corregir lo que el clima, el tiempo o incluso el descuido pudieron haber alterado.
CHECK-LIST DE TAREAS
Septiembre, es un mes clave para hacer todas las tareas que nos van a permitir tener un jardín espléndido. Tareas que te compartimos a continuación:
- El comienzo de la primavera es una buena oportunidad para preparar esquejes de plantas herbáceas y arbustos, como aljabas, geranios, lantanas, hortensias, salvias, lavandas y romeros.
- Los riegos aumentan a medida que aumentan las temperaturas. La frecuencia dependerá de la especie, el tipo de suelo y las condiciones climáticas de la zona.
- Es recomendable sacar los yuyos apenas aparecen para que sea más sencillo. No arrancar las malezas si la tierra está muy seca porque se descalza el resto de las plantas. Lo ideal es hacerlo después de una buena lluvia, cuando el jardín está blando.
- Conviene poner tutores a las herbáceas para que crezcan bien formadas. Por ejemplo, en aquilegias, espuelas de caballero, penstemon, conejito y salvias.
- Ir cortando las flores pasadas a medida que florecen para prolongar la floración y cortar el follaje de los bulbos que florecieron en invierno sólo cuando estén amarillos porque las hojas verdes contienen nutrientes que deben retornar al bulbo.
- Podar las hojas secas de las gramíneas cuando se asoman los primeros brotes nuevos de primavera para poder bajar la altura de corte a 30em del suelo. De este modo no se dañan las que comienzan a aparecer.
- Revisar las plantas injertadas y podar todas las ramas (chupones) que crecieron por debajo del injerto.
- Descalzar, dividir y trasladar gramíneas, arbustos, árboles o herbáceas pequeñas en este periodo, ya que “cuando empiece más la fuerza de la planta, los rebrotes y la savia empieza a subir y estoy en riesgo si las muevo”.
- Otro aspecto esencial en la preparación del jardín es la nutrición del suelo. Es esencial el valor del compost orgánico, elaborado a partir de restos vegetales de cocina y poda, como un abono de alta calidad que fortalece las plantas. Esta práctica mejora la estructura del suelo y aporta nutrientes esenciales, sin riesgo de sobrealimentar a las especies si se realiza con moderación.
- El compost, que puede producirse en casa o adquirirse en viveros, debe aplicarse sobre la tierra, evitando el contacto directo con el cuello de las plantas, y distribuyéndose en la proyección de la copa.
- Fertilizar una vez todos los árboles recién plantados con un fertilizante de liberación lenta N-P-K + Fe. La dosis indicada es de aproximadamente 100g por árbol, aplicada en la zona de proyección de la copa.
- Fertilizar los céspedes de bermuda o gramilla que hayan sufrido fuertes heladas. Hacerlo a principios de la primavera con urea (1kg por cada 100m) para lograr un rápido reverdecer. Evitar la sobredosis o la aplicación no uniforme que quemará el césped. Después de la fertilización, regar inmediatamente.
- En cuanto a la siembra, este periodo es propicio para iniciar el ciclo de las especies anuales, aquellas que completan su vida en una sola estación de crecimiento. Estas especies, como los cosmos, zinnias, celosías, amarantos, cleome y rudbeckia, se siembran en primavera y florecen entre el final de la primavera, el verano y el otoño, en un ciclo conocido como PVO (primavera, verano, otoño). preservar la vitalidad y el crecimiento
- Para seleccionar las especies, lo mejor es llegarse al vivero más cercano y pedir ayuda.
- Control de plagas y enfermedades. Para evitar el ataque de insectos, aplicar jabón potásico, trichoderma (indicado para combatir hongos) y colocar cebos para controlar hormigas, babosas y caracoles. También es momento de prestarle atención a las hormigas.