Ni académicos ni vanguardistas dudan que “Sin pan y sin trabajo” fue la primera pintura que estuvo dirigida a crear una conciencia de la clase obrera. Ernesto de la Cárcova, que había regresado ese año al país, expuso esa obra en el Salón del Ateneo en 1894 que cuenta una historia triste, de pobreza, miedo y hambre.
El contexto: miles de inmigrantes anarquistas y sociales, llegaban al país producto de la segunda revolución industrial. No es realismo sino naturalismo.
La obra (óleo sobre tela, 12,5 x 216 cm) puede visitarse en el Museo Nacional de Bellas Artes(MNBA) en la Ciudad de Buenos Aires y ganó el gran premio en la Exposición Universal de Saint Louis, en Estados Unidos, la máxima distinción.
La pintura fue adquirida por el Museo Nacional de Bellas Artes en 1900, la pintura se exhibió en múltiples oportunidades y ha sido reapropiada en las últimas décadas como imagen emblemática de luchas sociales.
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Ernesto de la Cárcova pintó el cuadro en 1894. (La Gaceta).
- ¿QUÉ SE VE? ¿QUÉ SE MIRA?
Se sabe que ver y mirar no es lo mismo; y que no por tener ojos se puede ver. Muchas reflexiones pueden realizarse desde estas afirmaciones.
Se ve: un obrero en una mesa con una mujer amamantado a su hijo en una habitación. Enojado uno, desesperada, la mujer. Se mira: una ventana que abre lo que sucede afuera: policías y sus caballos arremetiendo contra obreros de una fábrica con sus chimeneas apagadas, cerradas.
Todo es incertidumbre. Hasta cómo está el obrero sentado en una silla inclinada (sin equilibrio), con sus herramientas en una esquina de la mesa. Él corre las cortinas de la ventana, exhibiendo lo que sucede afuera, para que (el público) observe.
El cuadro es conocido como la primera pintura argentina que retrata la desocupación, y que plantea que, porque no hay trabajo, no hay pan (algo que en este tiempo sería discutible, porque hay gente que tiene trabajo y está por debajo de la línea de la pobreza).
Pero, y esto es relevante, el obrero abre la ventana, para mostrar lo que está pasando y que la chimenea de la fábrica está parada.
La principal investigadora del Conicet de esta obra (que llevaba por título alternativo “La huelga”) Laura Malosetti Costa, recuerda que el poeta Rubén Darío llamó al artista “un dandy obrero”; que Juan B. Justo ironizó con el trabajo de quien pertenecía a su mismo círculo socialista.
Hoy “Sin pan y sin trabajo” cumple 130 años, nada menos. Y lo hace en un tiempo en que ese título, esa bandera, aparece en distintas partes del país; con una vigencia sin igual.
TEMÁTICA SIMILAR. Antonio Berni pintó “Manifestación” en 1934. (La Gaceta)..png
TEMÁTICA SIMILAR. Antonio Berni pintó "Manifestación" en 1934. (La Gaceta).
El “Sin pan y trabajo” aparece en un cartel de la obra de Antonio Berni, “Manifestación” (1934); en la pintura de Carlos Alonso (1966) que se llama igual, y en junio de 2001, cuando el entonces estudiante de Bellas Artes Jorge Pérez tradujo el cuadro a un mensaje gráfico en blanco y negro y preparó un taco para imprimir xilografías. Pintó también una bandera con la obra en blanco y negro, Se acercó con su bandera a un piquete de desocupados frente a la quinta presidencial de Olivos y allí se conectó con un movimiento, al cual le ofreció sus afiches. No conocían la imagen, pero inmediatamente les entusiasmó y la adoptaron para identificarse. Jorge Pérez propuso poco después realizar una acción de arte: ir juntos al Museo de Bellas Artes a ver la obra, dialogar frente a ella y donar al museo un afiche.
Si se recurre al Google o al ChatGPT se podrán advertir las numerosas apropiaciones que hizo el arte contemporáneo sobre ese título y hasta los prolíferos memes, infaltables. En 2018, la Universidad de La Plata recreó en YouTube la puesta en escena de esta obra, con docentes y estudiantes formulando distintas hipótesis.
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