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Día de la Berlinesa, Dona Rellena o Bola de Fraile: ¿por qué se celebra hoy?

Pero detrás del Día de la Berlinesa, la Dona o la popular Bola de Fraile hay historias de guerra, inmigración, solidaridad y hasta rebeldía obrera. Detalles.

14 de septiembre de 2026 - 11:24

Este 14 de septiembre se homenajea a una de las facturas más tentadoras y curiosas: la berlinesa, conocida en Argentina como bola de fraile y emparentada con la dona rellena. Detrás de su masa frita, el azúcar y el dulce de leche hay una historia de inmigración, humor y protesta.

La fecha tiene un origen bastante particular: fue impulsada en Chicago en 1938 por el Ejército de Salvación para recaudar fondos durante la Gran Depresión y homenajear a las mujeres voluntarias que habían preparado y llevado donas a los soldados durante la Primera Guerra Mundial.

Su historia tiene un capítulo fascinante. Durante la Primera Guerra Mundial, unas 250 voluntarias del Ejército de Salvación viajaron a Francia para ayudar a los soldados estadounidenses. Dos de ellas, Margaret Sheldon y Helen Purviance, comenzaron a preparar donas fritas con los pocos ingredientes y utensilios disponibles.

Las voluntarias pasaron a ser conocidas como las "Donut Lassies".

Y aquí viene uno de los datos más sorprendentes: llegaron a utilizar equipamiento improvisado para cocinar cerca del frente. En algunos relatos históricos se menciona incluso el uso de cascos de soldados como recipientes para freír.

En otras palabras, detrás de una celebración que hoy parece puramente gastronómica hay una historia de solidaridad, guerra y ayuda humanitaria.

¿QUÉ ES UNA BERLINESA?

La berlinesa es un bollo de masa fermentada, generalmente frito, que puede llevar azúcar por fuera y estar relleno de:

  • crema pastelera;
  • dulce de leche;
  • mermelada;
  • chocolate;
  • crema de vainilla;
  • o diferentes rellenos regionales.

En Alemania existe como Berliner, y precisamente de allí viene la denominación "berlinesa". La inmigración alemana contribuyó a que este tipo de preparación se difundiera por distintos países de América Latina.

Un detalle curioso es que no necesariamente tiene agujero. De hecho, la versión rellena suele ser completamente redonda.

¿POR QUÉ EN ARGENTINA SE LA LLAMA “BOLA DE FRAILE”?

Acá aparece una de las historias más curiosas.

En Argentina, la berlinesa también recibe el nombre de bola de fraile. El nombre popular se ha relacionado tradicionalmente con la forma de las borlas o nudos del cordón que utilizan los frailes franciscanos.

Pero existe además una explicación histórica vinculada al movimiento obrero de fines del siglo XIX. En Buenos Aires, los trabajadores panaderos organizaron en 1887 la Sociedad Cosmopolita de Resistencia y Colocación de Obreros Panaderos, vinculada posteriormente a sectores anarquistas.

En ese contexto nació una tradición que convirtió a las facturas en algo más que alimentos: también fueron una forma de ironía y provocación.

Así aparecieron nombres como vigilante, cañoncito, sacramento y bola de fraile. La explicación más difundida sostiene que los panaderos utilizaban esas denominaciones para burlarse de instituciones que consideraban representantes del poder, como la Policía, el Ejército y la Iglesia.

De esta manera, pedir una "bola de fraile" en una panadería puede parecer hoy un acto absolutamente inocente. Pero su nombre arrastra una historia de lucha y rebeldía.

Por eso, "bola de fraile" no es simplemente un nombre gastronómico: tiene una interesante historia cultural argentina.

EL DULCE DE LECHE HIZO EL RESTO

En Argentina, la berlinesa encontró un compañero casi inevitable: el dulce de leche.

La combinación de masa frita, azúcar y un relleno cremoso terminó convirtiéndola en una de las grandes tentaciones de la panadería nacional. Para muchos, además, hay un ritual que parece inseparable: factura, mate y charla.

Y ahí está quizás la razón de su permanencia. La bola de fraile no es solamente una receta importada que sobrevivió al paso del tiempo. Es una preparación que fue cambiando hasta convertirse en parte del paisaje cotidiano argentino.

Por eso, "bola de fraile" no es simplemente un nombre gastronómico: tiene una interesante historia cultural argentina.

¿Y QUÉ TIENE QUE VER CON LA DONA ESTADOUNIDENSE?

Aunque pertenecen a la misma gran familia de masas fritas, no son exactamente iguales.

La berlinesa tradicional suele ser redonda, cerrada y rellena después de la cocción. Puede llevar mermelada, crema pastelera o, en la versión argentina, el infaltable dulce de leche.

La dona, en cambio, quedó especialmente asociada a la cultura estadounidense y suele reconocerse por su característica forma de aro, aunque también existen versiones cerradas y rellenas.

La confusión no es casual: ambas preparaciones tienen una historia de migraciones, adaptaciones y cruces culturales.

¿LO SABÍAS?

¡FELIZ DÍA DE LA BERLINESA, DONA O BOLA DE FRAILE!

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