Cada 24 de junio se celebra en Argentina el Día del Praliné, también conocido popularmente como Garrapiñada, una fecha que rinde homenaje a uno de los dulces callejeros más tradicionales del país. Crujientes, aromáticos y envueltos en papel celofán, los pralinés forman parte del paisaje urbano y de la memoria afectiva de varias generaciones.
Día del Praliné, uno de los dulces callejeros más tradicionales de Argentina
Hoy se celebra en Argentina el Día del Praliné, también conocido popularmente como Garrapiñada. La fecha es ideal para animarse a prepararlo en casa.
El praliné, hecho a base de maní, azúcar y a veces esencia de vainilla, tiene su origen en la repostería europea, pero en Argentina adoptó una identidad propia. Vendido en esquinas, plazas y ferias, suele prepararse en pequeños carros o puestos callejeros donde el aroma a azúcar acaramelada atrae a grandes y chicos.
Aunque no está oficializada por ley, la fecha fue adoptada por emprendedores y vendedores para visibilizar este oficio y el valor cultural del producto.
La fecha coincide además con otras celebraciones y efemérides muy argentinas. Muchos la consideran "el día más argentino del año" porque reúne acontecimientos ligados a figuras como Lionel Messi, Juan Manuel Fangio, Carlos Gardel y otros íconos nacionales.
CURIOSIDADES QUE QUIZÁS NO CONOCÍAS DEL PRALINÉ
- La receta viene de una tradición milenaria. La historia no oficial del surgimiento de esta bendita receta que el mundo conoce como garrapiñada remite a un origen árabe. Durante los ocho siglos que los musulmanes anduvieron sembrando costumbres en España.
- Pero, el bautismo “praliné” es definitivamente cordobés. Así fue como, una vez que los españoles se apropiaron de esa receta, llegó a nosotros. Córdoba era paso obligado durante el Virreinato del Río de la Plata para subir desde el puerto de Buenos Aires hasta Perú. Y tal como, hasta el día de hoy, reproducimos costumbres que heredamos de los tiempos coloniales, reproducimos las garrapiñadas.
- El praliné cordobés tiene un plus. No solo se trata de una receta deliciosa y fácil de preparar, sino que la histórica producción local de maní de altísima calidad da como resultado un snack icónico y representativo de la ciudad.
- Según la región cambia el nombre. En varias provincias y ciudades se lo conoce más como "praliné", mientras que en otras predomina "garrapiñada". En debates populares y redes sociales suele aparecer la eterna discusión sobre cuál de los dos nombres es el correcto.
- Es un símbolo de la economía popular. Miles de vendedores ambulantes y pequeños productores encontraron en la elaboración artesanal de garrapiñadas una fuente de ingresos accesible y tradicional.
- El aroma es parte de su éxito. La mezcla de azúcar caramelizada y maní tostado funciona como una poderosa herramienta de marketing natural: muchas personas identifican la cercanía de un puesto antes de verlo.
RECETA SIMPLE PARA HACER PRALINÉ CASERO
Ingredientes:
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1 taza de maní (con o sin cáscara, tostado)
1 taza de azúcar
1/4 taza de agua
Esencia de vainilla (opcional)
Preparación:
1/ En una sartén o cacerola a fuego medio, colocar el azúcar y el agua. Revolver suavemente hasta que el azúcar se disuelva.
2/ Agregar el maní y seguir revolviendo constantemente para evitar que se queme.
3/ A medida que el agua se evapora, el azúcar comenzará a cristalizar y cubrir el maní. Seguir mezclando hasta que tome un tono dorado.
4/ Si se desea, añadir unas gotas de esencia de vainilla en este punto para darle un aroma extra.
5/ Retirar del fuego y volcar sobre una bandeja enmantecada o papel manteca, separando los granos con una cuchara.
6/ Dejar enfriar por completo antes de consumir o envasar.