Año Nuevo Chino 2026: dragones, drones, robots y autos voladores
Robots bailando, drones dibujando dragones en el cielo y autos voladores que parecen sacados de una película futurista animaron la fiesta del Año Nuevo Chino.
Así fue el show de robots humanoides con el que China recibió su año nuevo. (CCTV).
Artes marciales y acrobacias artísticas de los robots. (CCTV).
Miles de drones iluminados dibujan dragones. (thechive.com).
El Año NuevoChino, también conocido como Festival de Primavera, marca el inicio del calendario lunar y provoca la mayor migración humana anual del planeta. El rojo domina puertas y ventanas, los sobres con dinero cambian de manos y la leyenda del monstruo Nian vuelve a contarse alrededor de la mesa.
Las celebraciones duran aproximadamente 15 días y culminan con el Festival de los Faroles.
Pero mientras las tradiciones siguen intactas, el escenario cambió. En los últimos años, la tecnología se convirtió en protagonista.
En ciudades como Beijing y Shanghai, el Año Nuevo Chino dejó de ser solo linternas y fuegos artificiales: hoy incluye coreografías masivas de drones, robots bailarines y demostraciones de movilidad aérea autónoma.
El Año Nuevo Chino, también conocido como Festival de Primavera, marca el inicio del calendario lunar y provoca la mayor migración humana anual del planeta. El rojo domina puertas y ventanas, los sobres con dinero cambian de manos y la leyenda del monstruo Nian vuelve a contarse alrededor de la mesa.
Las celebraciones duran aproximadamente 15 días y culminan con el Festival de los Faroles.
Pero mientras las tradiciones siguen intactas, el escenario cambió. En los últimos años, la tecnología se convirtió en protagonista.
En ciudades como Beijing y Shanghai, el Año Nuevo Chino dejó de ser solo linternas y fuegos artificiales: hoy incluye coreografías masivas de drones, robots bailarines y demostraciones de movilidad aérea autónoma.
En la gala televisiva transmitida por China Central Television (CCTV), robots humanoideshan compartido escena con artistas, ejecutando coreografías sincronizadas con precisión quirúrgica. Esta gala es reconocida por el Libro Guinness como el programa anual más visto del mundo (se emite desde 1983.
Artes marciales y acrobacias artísticas de los robots. (CCTV).
Artes marciales y acrobacias artísticas de los robots. (CCTV).
Lo que se vio en el evento, que luego fue replicado en redes sociales, fue una muestra de ingeniería inédita, en la que los robots no se limitaron a caminar o ejecutar movimientos básicos.
A través de rutinas que combinaron kung-fu, parkour y hasta parodias cómicas, empresas como Unitree Robotics exhibieron un salto evolutivo en la estabilidad y coordinación de sus prototipos. Junto a niños y maestros de artes marciales, los autómatas también sorprendieron con demostraciones que fueron desde taichi hasta “boxeo borracho”, un desafío crítico para la robótica, ya que exige movimientos fluidos y aparentemente desequilibrados que obligan a los sensores de gravedad a corregir la postura en milisegundos.
También utilizaron armas tradicionales como palo, espada y nunchakus. Las coreografías exigieron velocidad, coordinación y precisión, con movimientos encadenados que incluyeron giros, saltos y maniobras que evocaron parkour y combates escénicos.
Miles de drones iluminados dibujan dragones. (thechive.com).
Miles de drones iluminados dibujan dragones. (thechive.com).
El cielo también se transformó. Miles de drones iluminados reemplazan parte de los fuegos artificiales y dibujan dragones, caracteres chinos y animales del zodiaco con una exactitud milimétrica. Las figuras flotan, se desarman y vuelven a formarse en cuestión de segundos, mientras el público graba con sus teléfonos una postal que parece salida de una película de ciencia ficción. Estas presentaciones, programadas digitalmente, pueden incluir más de 5.000 drones volando de manera coordinada durante varios minutos.
La celebración también funciona como vitrina tecnológica. Empresas como EHang han mostrado taxis aéreos eléctricos y autónomos decorados con temática tradicional en fechas cercanas al festival, reforzando la imagen de un país que proyecta su futuro incluso en medio de la tradición.
Así, el Año Nuevo Chino se consolida como una celebración única: una fiesta donde conviven 4.000 años de tradición con innovaciones tecnológicas de vanguardia