Curiosidades.

¿Amantes del té o del café? Depende de tus genes.

Un estudio demuestra que la decisión de tomar té o café no es aleatoria, sino que sino que tenemos genes implicados en la percepción del sabor amargo. Detalles.

Por Redacción Pilar a Diario 6 de diciembre de 2023 - 08:43

¿Te preguntaste alguna vez por qué algunas personas son amantes del café mientras que otras prefieren el ? Un estudio innovador, liderado por el Instituto de Investigación Médica QIMR Berghofer en Brisbane, Australia, y la Escuela Médica Feinberg de la Universidad del Noroeste en Chicago, Estados Unidos, revela la influencia de los genes en estas preferencias.

Utilizando datos del UK Biobank, que contiene información genética y de salud de medio millón de personas en el Reino Unido, los científicos se enfocaron en tres marcadores genéticos relacionados con los receptores del sabor amargo. Estos receptores permiten detectar tres sustancias amargas: cafeína, quinina y propiltiouracilo (PROP), siendo sensibles a una variedad de compuestos amargos.

Los resultados son reveladores: aquellas personas más sensibles a sabores amargos como quinina o PROP tienden a no disfrutar del café, optando por el té en su lugar. Por otro lado, aquellos que consumen más café tienen variantes genéticas que los hacen más capaces de detectar el amargor de la cafeína, pero son menos sensibles a la quinina y al PROP.

¿Por qué ocurre esto? Los investigadores sugieren que la aversión al amargor del café podría deberse a que, históricamente, la amargura ha sido una señal de posibles venenos. Como resultado, las personas más sensibles a estos sabores amargos podrían preferir el té, percibiéndolo como menos amargo.

El estudio también abordó la relación entre la sensibilidad al PROP y el consumo de alcohol. Aquellas personas más sensibles a este sabor amargo tienden a consumir menos alcohol, especialmente vino tinto, sugiriendo que el sabor amargo del alcohol les resulta desagradable.

Estos hallazgos desafían la idea simplista de que la aversión al amargor está vinculada a evitar sustancias tóxicas. En lugar de rechazar lo amargo por completo, las personas han aprendido a disfrutar del café debido a los estímulos que la cafeína proporciona. La compleja relación entre los genes y las preferencias de bebida se revela en este estudio, ofreciendo una visión fascinante de cómo nuestra genética influye en nuestras elecciones diarias de bebidas.

¿TOMAS TÉ O CAFÉ?

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