Un elefante marino nació hace más de una semana en Mar del Plata, se trata de un acontecimiento que ocurre después de décadas y se realiza desde entonces un monitoreo permanente en la playa para proteger el lugar y evitar la perturbación del desarrollo del mamífero, quien ya fue apodado como Alfredito.
Alfredito evoluciona favorablemente y permanece bajo el seguimiento diario de especialistas. El cachorro está junto a su madre, Perla, en la costa ubicada frente al Instituto Saturnino Unzué, donde se mantiene un operativo para proteger a ambos animales y garantizar que la cría pueda desarrollarse sin inconvenientes.
Según informaron desde el Municipio de General Pueyrredón, tanto la madre como su cría se encuentran en buen estado de salud. Los controles realizados permitieron comprobar que el amamantamiento avanza con normalidad y que la relación entre ambos presenta las conductas de cuidado y protección propias de esta etapa.
El ejemplar, cuyo nombre surgió como homenaje a Alfredo Rodríguez, titular de Defensa Civil, fue identificado como macho mediante imágenes tomadas a distancia de su vientre y área genital. Sus desplazamientos sobre la arena son cada vez más coordinados e incluyen breves ingresos al agua, alternados con períodos prolongados de descanso.
La hembra utiliza vocalizaciones para guiar a la cría, un comportamiento natural durante esta etapa de aprendizaje. La madre permanece cerca del cachorro y no se aleja del sector de arena situado entre La Perla y la avenida Constitución.
Los elefantes marinos permanecen entre tres y cuatro semanas en período de amamantamiento, durante ese lapso, la leche materna aporta las reservas de energía necesarias para el crecimiento inicial del recién nacido.
El cachorro puede aumentar entre tres y cinco kilos por día. La hembra, de pelaje claro, puede pesar entre media tonelada y casi una tonelada, mientras que los machos adultos pueden llegar a las 4 toneladas.
La madre no se alimenta durante el amamantamiento y, por lo general, tampoco ingresa al agua. Alfredo Rodríguez indicó a Radio Brisas que su ayuno puede extenderse durante 30 días, mientras el cachorro gana cerca de cuatro kilos diarios.
Al finalizar la lactancia, la hembra destetará a la cría y regresará al mar con escasas posibilidades de volver. El cachorro permanecerá solo en la playa y deberá utilizar las reservas acumuladas para aprender a desplazarse en tierra y entre las olas, cazar y conseguir alimento.
Esa será una etapa crítica porque, una vez que quede sola, la cría deberá tener las reservas suficientes para afrontar esas primeras incursiones en el mar, en las que deberá aprender a conseguir su alimento.
Durante esa transición, el ejemplar tendrá su primer cambio de pelaje, que adquirirá una tonalidad más clara, como la de su madre. Rodríguez señaló que la etapa de permanencia solitaria podría durar unos 15 días, hasta que el animal decida entrar al agua de forma definitiva.
a hembra utiliza vocalizaciones para guiar a la cría. (Infobae).
OPERATIVO DE PROTECCIÓN Y RECOMENDACIONES PARA VISITANTES
Para acompañar esta evolución, el municipio organizó un equipo de trabajo que realiza controles diarios. Participan personal de Guardaparques, Defensa Civil, el Museo Municipal de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia y el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires. También colaboran investigadores del Grupo de Investigación de Mamíferos Marinos de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el CONICET.
Defensa Civil y el Ente Municipal de Servicios Urbanos instalaron un perímetro de protección de aproximadamente 20 metros alrededor de la madre y la cría. El objetivo es impedir que la presencia de personas, mascotas o vehículos altere el vínculo que ambos mantienen durante la lactancia.
El principal riesgo identificado son los perros sueltos, que podrían acercarse por curiosidad o provocar una reacción defensiva. Las autoridades también pidieron no tocar ni alimentar a los animales, evitar ruidos molestos y no intentar trasladar al cachorro ni introducirlo en el agua.
Las autoridades remarcaron que la colaboración de los vecinos y turistas es fundamental para evitar que los animales sufran estrés durante el período de crianza. También recomendaron no acercarse con mascotas, evitar que los perros circulen sueltos y no generar ruidos fuertes en el sector.
El objetivo es que Perla pueda continuar amamantando a su cría sin interrupciones y que Alfredito complete esta etapa inicial en condiciones adecuadas.
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¿LO SABÍAS?
ALFREDITO, EL ELEFANTE MARINO: ¡MUY TIERNO!