Joaquín Amor fue una de las revelaciones de la camada de la cantera de River Plate que fue sensación en la Messi Cup y se llevó el título en Miami.
“Fue lo más lindo que te puede pasar, casi me largo a llorar”, dijo Joaquín Amor en La Liga Radio tras ganar la Messi Cup ante la vista del mejor jugador del mundo.
Joaquín Amor fue una de las revelaciones de la camada de la cantera de River Plate que fue sensación en la Messi Cup y se llevó el título en Miami.
“Cuando fui a hablar con él me dijo “muy bien pibe” y casi me largo a llorar. Que te lo diga el número 1 del mundo, me hizo emocionar”, reconoció el vecino de Pilar en el barrio Champagnat.
“Le pedí de sacarnos una foto y dijo que sí. Se sacó fotos con todos, muy humilde. Un crack. Son todos recuerdos, recompensas de lo que vas haciendo todo el año”, expresó Joaco.
Amor además fue el encargado de regalarle una remera del Millonario a Lionel. “Era una camiseta que ya teníamos y estaba firmada por todos. Se la queríamos dar para que tenga un recuerdo nuestro. Me dieron muchas ganas de dársela yo y se la di”, recordó.
El torneo que ganó River tuvo una repercusión tremenda, dejando en el camino a Barcelona, Inter de Milán y Chelsea, entre otros.
Joaco anotó dos tantos, uno al Barza y otro al Internazionale. “En el primer partido estábamos todos muy nerviosos por el contexto. Estaba Messi viéndonos en la tribuna, una locura”, confesó.
“Jugar contra equipos del tamaño de Barcelona, te lleva a querer demostrar. Por suerte pude hacer el gol y me enorgullece hacer marcado ante el Barza”, subrayó.
“Después, las finales son lo más lindo que se puede jugar. Intenté una chilena que salió muy cerca. Justo antes del partido le dije en chiste a mi viejo que iba a hacer un gol de chilena. Y casi se dio”, comentó sobre la pirueta que estuvo muy cerca de ser la conquista del torneo. “Me gusta ir inventando cosas de la nada”, se describió.
En cuanto a estar en las inferiores de River, Joaquín lo describió así: “Representar a uno de los mejores equipos del mundo es hermoso.” “Obviamente hay jugadores grandísimos en las inferiores de River, hay que revalidarlo día a día, es una lucha constante. Es lo lindo de estar en un club así”, completó.
“Siempre jugué de 9 o de enganche. En River me probé de 9, pero me puedo adaptar. Me intento reflejar en Julián Álvarez, que tira muchas diagonales. No es un nuevo tan estático, sino que salgo a jugar a rebotar”, se autodefinió.
-¿Cuáles son los sueño a futuro más allá de River?
- Como futbolista, jugar con la Blanquiceleste y jugar un Mundial sería una locura. Jugar con Julián (Álvarez) sería un sueño hecho realidad.
“Sigo viviendo en Pilar. Me despierto cinco y media de la mañana, para llegar a entrenar a las 8, 8.30 en River”, contó su día a día.
“El club nos da todo. Duchas, comida y me quedo a estudiar en el colegio de 14 a 18hs. Es mi segunda casa, paso más tiempo en River que en mi propia casa”, sentenció.
