Los tramos oscuros por los que atravesó el país debido a la dictadura que tomó el poder entre 1976 y 1983 se resisten a quedar atrás, fundamentalmente porque varias son las heridas que aún siguen abiertas, a casi 50 años del último golpe de Estado.
Washington Fernando Hernández Hobbas tenía 15 años cuando fue secuestrado. El suyo es el último caso documentado en Pilar hasta el momento. Su madre y una hermana también continúan desaparecidas.
Los tramos oscuros por los que atravesó el país debido a la dictadura que tomó el poder entre 1976 y 1983 se resisten a quedar atrás, fundamentalmente porque varias son las heridas que aún siguen abiertas, a casi 50 años del último golpe de Estado.
Como en el resto de la Argentina, la lucha por develar qué ocurrió con cada uno de los detenidos desaparecidos continúa. En Pilar son 20 los casos documentados hasta el momento, siendo el más reciente el de Washington Fernando Hernández Hobbas, quien era apenas un adolescente cuando fue secuestrado de una vivienda de Del Viso.
Cade aclarar que el suyo no fue cronológicamente el último secuestro cometido en Pilar, pero sí el más reciente en ser agregado al listado.
Esta ardua investigación es encarada desde hace años por la abogada Lorena Lescano. Así, gracias a su labor (plasmada en el sitio desaparecidospilar.com.ar) los pilarenses pudieron constatar que -lejos de lo que siempre se había afirmado- el Partido no estuvo exento del horror, registrándose secuestros en viviendas y la vía pública, tanto de hombres y mujeres que eran militantes políticos, estudiantes o trabajadores.
Como una macabra coincidencia, Washington Fernando Hernández Hobbas había nacido en Uruguay un 24 de marzo, pero de 1962. Fue secuestrado el 6 de julio de 1977, cuando apenas tenía 15 años, en la vivienda que compartía con una familia amiga de sus padres en la localidad de Del Viso.
Era hijo de Lourdes Hobbas Bellusci y Nelson Hernández Silva. Sus hermanos eran Beatriz Lourdes, Esteban y Andrea Viviana.
En cuanto a sus progenitores, Lourdes -nacida en 1945- militaba en la columna norte de la organización Montoneros, donde era conocida como “Ceci” o “Sissi”. El 20 de febrero de 1977 fue secuestrada en la vía pública en la localidad de Munro. Se cree que estuvo detenida en Campo de Mayo. Mientras tanto, su marido Nelson –quien había tenido una activa labor en el Partido Comunista en Uruguay- ya estaba detenido como preso político a disposición del Poder Ejecutivo desde 1975.
Luego de la detención de su madre, los chicos quedaron al cuidado de distintas familias, compañeros de militancia de sus padres.
Pero el horror no se detuvo y los represores también emprendieron una cacería contra los hijos del matrimonio: el 5 de julio de 1977, Beatriz Lourdes -hermana de Washington- fue secuestrada mientras se encontraba en la pizzería Focaccia, también de la localidad de Munro.
Apenas un día más tarde fue secuestrado el propio Washington Fernando en la vivienda que compartía con una familia amiga de sus padres en la localidad de Del Viso. Además, en el mismo operativo se llevaron a Olga Ana Cepeda Ramírez -quien también continúa desaparecida-, quien ya integraba la lista armada por Lescano. La mujer trabajaba como cajera en el Banco Galicia de Martínez.
Aquel mediodía del 6 de julio de 1977, varias personas de civil que llegaron en tres o cuatro automóviles entraron a la casa y se llevaron esposado al adolescente.
Posteriormente, los días 7 y 8 de julio, dos de las casas en donde Washington Fernando había vivido temporalmente en la Capital Federal fueron allanadas durante la noche por personal de civil fuertemente armado. Según se reconstruyó, en uno de estos allanamientos el adolescente fue llevado y obligado a entrar en la vivienda. Es el último dato que se conoce de él, aunque se presume que fue llevado a Campo de Mayo.
Por su parte, su hermana menor, Andrea Viviana -que sólo tenía 4 años-, permaneció con unos compañeros de militancia de sus padres, quienes luego la dejaron al cuidado de un matrimonio en Béccar. Fue anotada como hija propia y se la consideraba desaparecida.
En diciembre de 1998, tras acudir a Abuelas de Plaza de Mayo logró recuperar su identidad y reencontrarse con sus parientes biológicos, convirtiéndose en la nieta recuperada N°61.
Lamentablemente su padre, Nelson, quien sobrevivió a la dictadura luego de su detención (fue liberado en 1977 y terminó radicándose en Francia), había fallecido tiempo antes, en 1994.
En cambio, sí pudo reencontrarse con su hermano Esteban, seis años mayor que ella y quien tenía sólo 10 al momento de secuestro de sus familiares.
Sus otros dos hermanos y su madre permanecen desaparecidos.
Heridas abiertas, cifras que con el tiempo agregan nombres, capítulos, vidas truncadas. A 50 años del golpe, la historia se resiste a cerrarse y -mucho menos- a caer en el olvido.
Testimonio
El siguiente es un fragmento del testimonio de Gonzalo Yrurtia Delaporte, hijo de compañeros de militancia de los padres de Fernando Hernández Hobbas.
Declaró el 27 de enero de 1984 y es el legajo Nº 07176 en el Archivo Nacional de la Memoria, mencionando a varios protagonistas de aquel mediodía fatídico.
Yrurtia (quien al momento del hecho tenía 12 años) precisó que los hijos del matrimonio Hernández Hobbas estaban alojados en Béccar, en casa de otros militantes. Al enterarse de que una de las compañeras (Alicia Raquel Delaporte) había sido secuestrada en un bar Munro, “tuvieron que dejar esa vivienda para ir a una casa de un colectivero de la línea 111”, en referencia a la vivienda de Del Viso.
Finalmente, “el 6-7-77 a las 12 gente vestidos de civil, muy armados, rodean la casa. (…) En ese operativo se llevan a ‘La Nena’, a la esposa del ‘Gallego’, a la esposa del colectivero y a Fernando Hernández Hobbas. Una de las hijas de ‘La nena’ vio a Beatriz Hernández Hobbas en una camioneta Ford 100 (…)”.
www.desaparecidospilar.com.ar
www.abuelas.org.ar
https://www.mpf.gob.ar/
www.sitiosdememoria.uy
