Historia

Se cumplen 170 años de la inauguración de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar

Abrió sus puertas a la comunidad el 12 de octubre de 1856, 35 años después de que se iniciara su construcción. Terminarla demandó un siglo.

10 de octubre de 2026 - 16:55

Punto de referencia de la localidad cabecera del distrito, la Iglesia Nuestra Señora del Pilar tiene una historia de dos siglos, desde el inicio de su construcción en 1821. Este lunes se cumplen 170 años de su inauguración, ocurrida el 12 de octubre de 1856.

Eran tiempos de calles de barro, un puñado de viviendas y vecinos que un par de décadas atrás habían conseguido mudar al pueblo de su ubicación original, una zona pantanosa lindera con el río Luján.

Sin embargo, más allá de esa apertura cabe remarcar que se tardaron nada menos que cien años para completar el edificio, siendo concluido tal como hoy lo vemos recién en 1921, con la finalización de su torre derecha.

Los vecinos de Pilar salen de la iglesia a principios del siglo XX.

Los vecinos de Pilar salen de la iglesia a principios del siglo XX.

El origen

El 23 de octubre de 1730, en la zona conocida como Pago de Luján, se creó un distrito de administración religiosa denominado Curato de Luján. Como la extensión territorial era muy grande y los medios de transporte deficientes y escasos, se crearon los vicecuratos, uno de los cuales recayó en Pilar.

Cerca del río Luján, sobre su margen derecha, se levantó una primera capilla construida por un particular en lo que hoy conocemos como “Pilar Viejo”, entonces llamado “Luján Abajo”.

El 8 de octubre de 1797, una comisión de vecinos se reunió para tratar el traslado de la parroquia a una zona más elevada por los motivos antes mencionados.

Después de varios trámites, el 11 de junio de 1803 el virrey Domingo de Basabilbaso aprobó la construcción de la nueva iglesia, de acuerdo con el dictamen de la Junta de Hacienda, pasando la correspondiente ordenanza al alcalde, para que se demarque el lugar en el que se habrían de instalar el templo, la sacristía, el cementerio (donde hoy está el Banco Provincia), la casa parroquial, la plaza y el resto de los edificios del pueblo.

Pasaron varios años hasta que comenzó el traslado del pueblo y la construcción de la Parroquia Nuestra Señora de Pilar.

La propietaria de los terrenos era la vecina Josefa Pérez de la Rosa, bisnieta de Marías Cabezas, quien había donado las tierras para aquella primera capilla junto al río Luján, y quien dio poder a su hijo Mariano López para formalizar las ventas y donar una cuadra de tierra.

Fue Lorenzo López (quien fue alcalde y héroe de la Batalla de Perdriel) quien aportó 1.000 pesos de su propio peculio, más allá de los 10 mil pesos fuertes que se pidieron al Estado nacional.

Además, López donó los terrenos circundantes a la actual iglesia y todas las herramientas y materiales adquiridos para la construcción del edificio.

Idas y vueltas

En un mármol a la entrada de la iglesia puede leerse: “En 1821 se dio principio a este templo de Nuestra Señora del Pilar por don Lorenzo López. Estuvo interrumpida la obra hasta el año 1854, cuando continúa hasta la conclusión, promovida nuevamente por don Mateo José Piñeiro, actual juez de paz de este Partido, y fue bendecido el 24 de diciembre de 1856 por el ilustrísimo señor obispo diocesano doctor don Mariano José de Escalada J.B.”.

El 21 de agosto de 1821, el arquitecto José Villa dirigió los inicios de la obra. El cura párroco era en ese entonces José Vicente Arraga.

Pero, a partir de 1830, los trabajos comenzaron a discontinuarse por falta de presupuesto. Con varias interrupciones, entre ese año y 1855 se ejecutaron la nave principal y los pisos superiores. Hasta entonces contaba con una sola torre.

Una inspección detectó la existencia de varias rajaduras, algunas partes asentadas en barro, otras con cal, e irregularidades en cimientos y bóvedas.

Finalmente, en 1855 bajo y la dirección del arquitecto Roque Petrocchi se retomó la obra, para ser bendecida e inaugurada el 12 de octubre del año siguiente.

Se cumplen 170 años de aquella jornada histórica en la que los pilarenses pudieron comenzar a utilizar las instalaciones del templo. Eso sí: por nuevos retrasos en las obras, la ceremonia de apertura -con una misa, por supuesto- se llevó a cabo recién el 24 de diciembre de ese mismo año.

Terminada

Al cumplirse un siglo del comienzo de las obras, fue el cura párroco Silvio Braschi quien en 1921 reactivó la construcción, por lo que al fin se erigió la segunda torre (la derecha, mirando desde el interior hacia afuera), dándole ese nuevo toque de barroco italiano, obra del presbítero salesiano y arquitecto Ernesto Vespigniani. La construcción fue presidida por Ángel Alonso Reyes.

Nuestra parroquia fue declarada “Monumento Histórico Nacional” gracias a la ley Nº24.412 (Decreto 2337/94) sancionada el 7 de diciembre de 1994 y promulgada el 28 de ese mes por el Senado y la Cámara de Diputados de la Nación Argentina.

Fuente: www.pilarunlibrodehistorias.com.ar

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