Este lunes se cumplen 40 años del triunfo de Raúl Alfonsín, quien se convirtió en presidente en el regreso de la democracia luego de los años trágicos de la dictadura. Durante su mandato, el caudillo radical sólo estuvo en Pilar una vez, día histórico en el que recibió la llave de la ciudad ante una multitud.
Con la democracia aún incipiente, 1987 era un año por demás convulsionado: en Semana Santa, Aldo Rico y sus carapintadas se habían alzado contra la democracia, provocando el repudio generalizado y la unión partidaria sin fisuras. El plan Austral trataba de salir a flote y Saúl Ubaldini ya había comenzado su seguidilla de paros generales.
Sin embargo, en julio de ese año se vivió un día inolvidable en Pilar. El distrito se revolucionó con la llegada de Alfonsín, recibido y agasajado por sus anfitriones, con el intendente Luis Lagomarsino a la cabeza.
Le entrego la llave del Partido del Pilar, pensando en lo que una vez dijo el General Perón: a esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie Le entrego la llave del Partido del Pilar, pensando en lo que una vez dijo el General Perón: a esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie
Un alcalde peronista recibiendo a un presidente radical, fundiéndose en abrazos y elogios mutuos. En las afueras del Palacio Municipal, la gente vivando a ambos sin distinciones. En ese marco, Alfonsín recibió de manos de Lagomarsino la llave de la ciudad, símbolo de hospitalidad y respeto. El fotógrafo presidencial inmortalizó el momento con una foto emblemática.
Era el segundo presidente en funciones que llegaba a la ciudad, luego de la histórica visita de Arturo Illia en 1965. Además, fue la única vez que arribó al distrito como primer mandatario.
Itinerario
En primer término, Alfonsín llegó a Pilar para recorrer las plantas de Aván y Refinerías de Maíz. Además, de la visita también formó parte el gobernador radical Alejandro Armendáriz.
La UCR estaba fuerte en Pilar: con poco más de 15 mil votos había ganado las elecciones legislativas de 1985, entrando como concejales Urbano Arotce, Alberto Colombo, Juan Baucero y Luis Gayoso.
El recorrido continuó entonces en el Palacio Municipal. Una vez en el edificio de Rivadavia 660, Alfonsín tuvo un agasajo previo del que formaron parte Lagomarsino y otros funcionarios, para luego dirigirse al acto formal en el Salón de Sesiones del HCD.
ACTO PROTOCOLAR. Alfonsín, Darget, Armendariz, Luiso, en el salón del HCD. .
ACTO PROTOCOLAR. Raúl Alfonsín, Darget, Armendariz, Luiso Lagomarsino en el salón del HCD. .
En su discurso, el intendente expresó: “Como hijo de este pueblo, tengo el inmenso orgullo, con todo Pilar, de recibir al Presidente Alfonsín. Le entrego la llave del Partido del Pilar, pensando en lo que una vez dijo el General Perón: a esto lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”.
Por su parte, Alfonsín destacó el gesto de intendentes “que en época electoral, incluso, invitan a un Presidente de otro partido”.
Asimismo, recordó sus años como concejal en Chascomús, resaltando la importancia que él le daba a la función legislativa de los distritos.
Ante la multitud que se congregó en la Plaza 12 de Octubre, Alfonsín recibió las llaves de la ciudad y salió al balcón del Municipio junto a Luiso, pronunciando un breve discurso que provocó aplausos encendidos.
Luego, partió con el intendente a bordo del auto oficial para tomar su helicóptero y dejar el distrito. Era el final de un día único que con el tiempo se volvería un ejemplo de convivencia democrática.