El proyecto de Ley Impositiva enviado por el gobernador Axel Kicillof a la Legislatura bonaerense establece topes hasta los cuales podrán aumentar los impuestos patrimoniales, como la Patente y el Impuesto Inmobiliario. El objetivo de la Provincia, según lo expuesto en el texto, es mantener la misma presión tributaria de 2024, es decir, sin incremento real en los impuestos.
Los tributos, según lo dispuesto, tendrán aumentos máximos del 28% (Inmobiliario) y 19% (Patente), junto con descuentos adicionales por pago anual y por ser buen contribuyente.
Para el Inmobiliario el límite de aumento abarca tanto propiedades urbanas, ya sean edificadas o baldías; como rurales. Este ajuste se calculará comparando la última cuota de 2024 con la primera de 2025. Para el impuesto a los automotores, el tope aplicará principalmente a los vehículos de mayor valuación y por ello el promedio de aumento será menor, según explicó la Agencia DIB.
Un aspecto destacado son las bonificaciones. Para el Inmobiliario Urbano y Patente habrá un 10% de descuento por pago anual y otro 5% por mantener el pago al día. Además, la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) lanzó recientemente un plan de facilidades de pago para deudas, que incluye cuotas y rebajas.
Para el Inmobiliario Rural, se incorporan dos descuentos que no estaban disponibles este año: un 5% por pago con débito automático y un 5% por buen contribuyente. También se evalúa un descuento adicional por pago anual a pedido de las organizaciones ruralistas.
Sin cambios en otros impuestos clave
El Gobierno no realizó modificaciones en las alícuotas de Ingresos Brutos y eliminó el adelanto de pago para grandes empresas. Tampoco cambió las tasas del Impuesto al Sello ni de Transmisión Gratuita de Bienes, que mantendrán los mismos porcentajes que en 2024.