Seis décadas de historia, de avances y dificultades, siempre con el compromiso con la educación como premisa: el Instituto Nuestra Señora de Fátima celebró su 60º aniversario con un acto en el que estuvo presente toda su comunidad educativa.
Nació en 1964 en la localidad homónima, pero desde principios de los ’80 se instaló en Pilar. Lo celebró con un acto multitudinario.
Seis décadas de historia, de avances y dificultades, siempre con el compromiso con la educación como premisa: el Instituto Nuestra Señora de Fátima celebró su 60º aniversario con un acto en el que estuvo presente toda su comunidad educativa.
El evento se llevó a cabo este viernes en el SUM de la institución de la calle Hipólito Yrigoyen, fiesta que incluyó a alumnos, directivos, docentes y graduados de varias promociones.
Recorrido
Desde 1959, Posta Empalme había pasado a llamarse Fátima por pedido de la Congregación Siervos de María, que se había instalado en la zona. En 1964, la entidad decidió crear un colegio pupilo sólo para varones, quienes egresaban como maestros normales.
Así nació el instituto, en aquel momento erigido en la localidad que le dio su nombre.
Sin embargo, hacia el año 1980 la Congregación decidió cerrar la institución dejando sin escuela a alumnos, familias y docentes. Sin lugar para la resignación, la directora Graciela Mercado decidió buscar ayuda en la comunidad educativa y social de Pilar para encontrar un nuevo espacio en el que la escuela pudiera seguir cumpliendo con su acción educadora.
Es así que el Instituto Almafuerte, cuyos dueños eran un grupo de padres organizados en la Asociación Cooperadora, se ofrecieron a brindar sus instalaciones de la calle Hipólito Yrigoyen 890.
Con la reforma educativa instaurada en los años ’90 bajo la presidencia de Carlos Menem, el Fátima se quedó con sólo seis cursos y se trasladó a metros de allí, al edificio del Primario del Almafuerte, en Yrigoyen 906. Las mudanzas continuarían, ya que con la nueva Ley de Educación –que llevó la Secundaria a seis años-, el colegio recibió cursos del Almafuerte y retornó al edificio anterior.
La directora Stella Maris De Lorenzo, encargada en el acto de realizar la reseña histórica, definió al colegio como “la hormiguita viajera” debido a sus mudanzas. “Ese es nuestro origen, no hay que olvidarlo –destacó-. Por eso, desde que tuve el gran honor de ser elegida por la Asociación Cooperadora para continuar el legado de la profesora Olga Gómez revalorizo la idea de aprender, investigar y traspasar a las nuevas generaciones esa historia llena de recuerdos, experiencias y problemas resueltos a base de esfuerzo y trabajo”.
La mujer realizó su agradecimiento “a todos los compañeros docentes y al cuerpo de preceptores por estar siempre presentes y mantener vivos los valores que nos han transmitido nuestros predecesores y que hacen que muchas familias que se encuentran aquí nos hayan elegido para la educación de sus hijos”.Y agregó: “A los alumnos les digo que estamos sumamente orgullosos de ustedes y que todo lo que hacemos desde la escuela es para brindarles un futuro mejor”.
Con todos
El acto protocolar tuvo lugar en la mañana de este viernes e incluyó además la instalación de puestos gastronómicos atendidos por los alumnos y stands con muestras, maquetas y diversas expresiones artísticas.
Entre los presentes estuvieron los inspectores Ricardo Schneider (exalumno de la institución), María de los Ángeles Zaccardi y Gustavo Trainotti; la presidenta de la Cooperadora, Eva Christ, y el vicepresidente Sergio Carocci; así como la representante legal y apoderada de la Asociación, Cecilia Dellagiovanna, entre otros.
Del evento formaron parte varias personas que hicieron a la historia del establecimiento, como Olga Gómez (directora entre 1988 y 2018), Alicia Oliva (exalumna, profesora y secretaria entre 1984 y 2018) y Alejandra Garrido (preceptora y exvicedirectora entre 2010 y 2018).
También fueron reconocidos aquellos docentes que llevan 25 años en la institución, así como las auxiliares que tienen dos décadas de desempeño.
Las antiguas promociones estuvieron representadas por exalumnos como Hilda Cristina Todea (egresada 1977) y Miguel Trezza (promoción 1969).
Además de la directora, entre los oradores estuvieron la ya mencionada Eva Christ y la profesora Mónica Mieres, quien dio paso a los ganadores de un concurso literario organizado para la ocasión.
Una jornada inolvidable para un colegio histórico del centro de Pilar, que aún no ha terminado de festejar: el 23 de noviembre se realizará una cena aniversario en sus instalaciones, para lo cual las entradas (a un valor de $20.000) ya están a la venta.
