En las últimas horas, el gobierno bonaerense acordó un nuevo aumento para los colegios privados a partir de la primera semana de noviembre. El incremento será en promedio del 11% para los casi 5.000 institutos que perciben subsidios del Estado, a los que asisten poco más de 1,4 millones de alumnos.
Cabe recordar que el último aumento había sido del 14,4% en septiembre pero, según los directivos, estos porcentajes "son insuficientes” para afrontar los gastos mensuales del funcionamiento de los establecimientos debido a los altos niveles de inflación, variaciones económicas y los aumentos de los salarios docentes.
Por esto, la Asociación de Instituciones Privadas de Buenos Aires (AIEPBA) presentó un reclamo a la Dirección General de Escuelas hace 15 días, donde pidió que “los topes arancelarios permitidos se ajusten adecuadamente para garantizar el servicio educativo en los institutos”.
En su comunicado agregó que “dada la inflación y las variaciones económicas, consideramos crucial la implementación de una cláusula gatillo en los contratos de aranceles. Esto permitiría ajustarlos de manera automática”.
La resolución de Escuelas fija nuevos techos que podrán cobrar todos los colegios que reciben algún aporte oficial. Así, un jardín de infantes o un colegio primario podrá cobrar a los padres hasta $42.300 por mes. Mientras que si percibe 100% de ayuda, podrá cobrar hasta $9.380.
Con respecto a las secundarias, los precios van de los $55.000 a los $10.300 y para las técnicas o agropecuarias, los montos se irán a $63.000 y casi $12.000 por mes según el nivel de subsidio.
“Otra vez esta autorización para una mejora en los aranceles queda debajo del aumento de los costos de los servicios en general y los salariales en particular que deben afrontar los institutos”, declaró el secretario Ejecutivo de Aiepba, Martín Zurita.