En los últimos días, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, recibió a autoridades de Beijing IWHR Corporation (BIC) -una empresa china especializada en obras hidráulicas- en el marco del proyecto de Adecuación del Tramo Medio del río Luján. Allí se barajó la posibilidad de instalar represas inflables en determinadas zonas de la cuenca.
La firma china visitó el país para participar de un congreso organizado por el Comité Argentino de Presas, en la provincia de Tucumán. Según indicó el medio lujanense El Civismo, la compañía presentó ante el gobierno bonaerense un proyecto pensado específicamente para el río Luján, con las mencionadas represas: en principio, la estructura se instalaría río abajo en la zona de Luján, para que el área ribereña tenga caudal suficiente para fomentar deportes acuáticos recreativos.
Además, entre las ventajas se mencionó la de no ser un obstáculo al momento de la crecida, tal como sucedía con la compuerta ubicada a metros del viejo puente Almirante Brown, demolida en 2015.
La propuesta se enmarca en la obra de Adecuación del Tramo Medio del río Luján, que actualmente se ejecuta con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y que involucra a seis municipios de la cuenca, entre ellos Mercedes, Luján, Pilar y Exaltación de la Cruz.
La meta original de esos trabajos es ensanchar y dragar el curso de agua para reducir el riesgo de inundaciones. Sin embargo, desde la Provincia señalaron que, una vez ampliada la capacidad del río, se presentaría un nuevo inconveniente en los meses de sequía: cuando el caudal baje a su mínimo (estiaje), el río perderá su potencial recreativo y favorecerá el crecimiento de vegetación.
Ante este problema puntual, la Dirección Provincial de Hidráulica impulsa la construcción de una presa inflable de 42,5 metros de longitud por 2,25 metros de altura, que se emplazaría en el tramo del río a la altura de Luján, río abajo de la ciudad vecina. A diferencia de las compuertas convencionales, este tipo de estructura no entorpecería el escurrimiento del agua durante las crecidas.
Además, desde el gobierno provincial destacaron que la flexibilidad del sistema permitiría convertir una limitación hidráulica en un beneficio paisajístico, recreativo y energético para la comunidad.
La empresa BIC, que depende de un organismo público chino dedicado a la investigación en recursos hídricos e ingeniería hidráulica, es la desarrolladora de este tipo de presas y ya instaló varias de ellas en distintos puntos del mundo. Según explicaron sus representantes, se trata de estructuras elípticas fabricadas con tejido recubierto de caucho, ancladas sobre bases de hormigón armado, que se inflan o desinflan con aire según las necesidades del cauce: infladas, retienen agua; desinfladas, facilitan el paso de las crecidas y la limpieza natural de sedimentos.
De acuerdo con datos de la propia empresa, existen unas 4.500 presas de este tipo en funcionamiento alrededor del mundo, con antecedentes de instalación en países como India, Vietnam, Tailandia y Bangladesh. Con esta reunión, BIC busca ahora sumar a la Argentina —y en particular al río Luján— entre sus primeros proyectos en América Latina.