Con la ayuda de Coscu y Brunenger, un joven pilarense pudo acceder a una silla de ruedas motorizada

Mariano Tapia sufrió una lesión medular en 2017 por la que permanece cuadripléjico. Los streamers más famosos de la Argentina se pusieron al hombro su causa y juntaron el dinero.
martes, 3 de mayo de 2022 · 12:02

"Fue todo una locura, ahora no voy a parar hasta conseguir todo lo que necesito", sentencia Mariano Tapia (29), con una alegría que se traduce en su forma de hablar y en el tono de su voz. Días atrás, la colecta que inició de la mano de familiares y amigos para conseguir una silla de ruedas motorizada para mejorar su calidad de vida, tomó una trascendencia impensada cuando Coscu y Brunenger, dos de los streamers más famosos de la Argentina, se pusieron al hombro su causa y lograron juntar el dinero necesario, unos 5.500 dólares. 

El primero en involucrarse con la cruzada fue Bruno “Brunenger” Kruszyn. El streamer de 18 años oriundo de Lanús, cuyas transmisiones pueden verse a través de la plataforma Booyah! tomó conocimiento de la historia de Mariano -que en 2017, a sus 24, quedó cuadripléjico a causa de una infección en la médula ósea- y decidió visitarlo junto a su padres en su casa del barrio La Loma de Del Viso.

Ese encuentro fue el puntapié para que Brunenger decidiera sumarse a la colecta a través de sus transmisiones en vivo. Hasta entonces, la familia había logrado reunir unos 1800 dólares y la distancia con la silla de ruedas seguía siendo muy larga. 

"Mientras transmitía en vivo la gente iba donando y Bruno iba haciendo retos para recaudar en dólares", contó Mariano. Así es que a través de Mercado Pago y de la plataforma Pay Pal para las donaciones internacionales, se recaudaron otros 1500 dólares.

Fue entonces cuando Coscu (30), el streamer más famoso de la Argentina, que a fines del año pasado fue invitado por el propio Lionel Messi a compartir un asado en su casa de Barcelona,  entró en escena para donar el dinero restante.

"Lo estaba viendo en vivo y aparece Coscu y en un chat diciendo: yo pongo lo que falta", recuerda el joven que -algo incrédulo- buscó corroborar el gesto antes de ilusionarse. "Fui a Twitter y vi que Coscu en su cuenta oficial puso que iba a aportar lo que faltaba (2.200 dólares), ahí me puse a llorar". "Fueron muchos años de lucha y en menos de un mes conseguimos la silla de ruedas", afirmó emocionado.

Con el dinero reunido, esta semana se concretará la compra de la silla -cuyo valor en pesos es de 1.200.000- en una ortopedia del barrio porteño de Belgrano. 

En cuanto a las características del aparato, Mariano destaca que "es motorizada y es a medida, yo mido 1,80, tengo las piernas muy largas y peso 50 kilos, tiene que tener almohadones anti escaras, y también se hace cama". 

"Esto es el comienzo para mi", anticipó, para agregar que "ahora voy a pelear por otra silla que me permita salir a pasear, por tener un ayudante terapéutico y porque me asfalten la calle". 

Sobre el último punto, señaló que si bien la mayoría de las arterias de su barrio están pavimentadas, no ocurre lo mismo con la de su casa, la calle Mercedes de las Carreras, lo que le dificulta poder salir de su hogar. 

"Yo trabajaba, uno no está acostumbrado a pedir, además uno siempre se cree autosuficiente, pero es lindo pedir ayuda cuando uno la necesita y saber que nada es imposible", reflexionó el joven. 

Los problemas de salud de Mariano se iniciaron a sus 24 años cuando lo que en apariencia era un problema sencillo -un grano en el codo- se complicó de tal forma que la infección le afectó la médula ósea. Cuando el diagnóstico fue certero, el joven ya había perdido la movilidad desde el cuello hacia abajo. 

Tras dos años de internaciones y rehabilitación, volvió a su casa del barrio La Loma en el 2019. Desde entonces, transcurre sus horas entre controles médicos, traslados en ambulancia y el hobbie que desarrolló a partir de su nueva condición: la pintura. 

A la espera de su primera exposición en la Cooperativa Telefónica de Del Viso, adelanta que esa vocación es tan solo una de tantas. "Todos me dicen que me dedique a ser youtuber, aunque las computadoras para hacerlo son muy caras. Pero creo que con esta nueva silla, sintiéndome cómodo voy a poder pensar muchas cosas", concluyó. 

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