La Nueva Avan, histórica autopartista de Pilar, tiene doble motivo para celebrar: se cumplen 13 años desde su recuperación por parte de sus trabajadores, al tiempo que se puso en marcha una nueva máquina.
La Nueva Avan, histórica autopartista de Pilar, tiene doble motivo para celebrar: se cumplen 13 años desde su recuperación por parte de sus trabajadores, al tiempo que se puso en marcha una nueva máquina.
El evento para festejar ambos sucesos se llevó a cabo este sábado, en la sede de la cooperativa, ubicada en Villa Rosa. Allí, los socios miraron con optimismo hacia al futuro, al tiempo que renovaron el compromiso que allá por 2009 los hizo impedir el cierre de la fábrica.
A través de un subsidio de la Dirección Nacional de Empresas Recuperadas (organismo del Ministerio de Desarrollo Social), Nueva Avan recibió semanas atrás un nuevo torno, máquina que se utilizará en la producción de casquillos para las bieletas de suspensión.
Además, con el insumo se suma otra novedad: el torno será manejado por una mujer, convirtiéndose en la única trabajadora femenina de la planta. El corte de cinta y la puesta en marcha fue uno de los momentos clave del evento realizado este sábado.
Resurgir
“Hoy la planta tiene 31 socios. A medida que fue resurgiendo el trabajo fuimos sumando nuevos aspirantes a la cooperativa”, expresó Jorge Cabello, actual presidente de Nueva Avan, en diálogo con el programa Agenda Propia (FM Estudio 2).
El hombre es un histórico del lugar: ingresó a Avan en 1984, por lo que ya era un empleado experimentado cuando se vivió el proceso de crisis y posterior traspaso de la firma a los trabajadores.
Sobre la fecha clave, recordó: “Esto surgió el 28 de mayo de 2009, la fábrica estaba en la ruta 8, frente a Hebraica, pero estaba cerrando y decidimos quedarnos dentro de la plata. Había un vaciamiento, lo vimos y por intermedio de José Molina –en ese momento senador provincial- sacamos una ley de expropiación, fue una pelea muy dura la que tuvimos”.
Cabello agregó que “llegamos a un acuerdo con quien era el dueño del predio y nos mudamos a Villa Rosa, junto a la YPF. Nos llevamos las máquinas y la producción. Ahí alquilamos 9 años y después nos fuimos a un predio de 2.000 m2 en la calle Ibarra, de la misma localidad, siempre tratando de expandirnos un poco más”.
En la planta de Nueva Avan se fabrican, por ejemplo, trenes delanteros de vehículos livianos (autos, camionetas). “Distribuimos en Rosario, Córdoba, Misiones, siempre vendemos mayorista por todo el país”, destaca el presidente de la cooperativa.
Al ser consultado, Cabello no duda: “Yo entré en la fábrica en 1984 y conocí las dos partes. Prefiero la situación de ahora, es una forma distinta de trabajar, uno cumple con sus tareas pero también tiene obligaciones”.
El obrero reconoció que “al principio tuvimos miedo, pero a las cosas hay que afrontarlas, poniendo ganas y sacrificio se logra”. Y añadió: “Hay que tener mucha voluntad, pero también materia prima y clientes. Saber que con esfuerzo se puede vivir dignamente”.
