“Todo se hace a partir de ese altruismo que tenemos en algún lugar”, explica, María Varela, convencida de que aquello que la motivó a sumarse como voluntaria a la Fundación Sí de Pilar no es una fuerza extraordinaria sino más bien la búsqueda del bien común, inherente a la esencia humana.
Tres veces por semana, junto a otros 19 voluntarios, comparten tiempo con gente que vive en la calle en distintos puntos del distrito, como la plaza 12 de Octubre, el cruce de Derqui y estaciones de servicio.
En cada visita les llevan un plato de sopa caliente o algún refresco durante el verano, aunque la comida no es más que un nexo para entablar conversaciones profundas y miradas cara a cara, aquellas que le son tan esquivas a la gente en situación de calle.
“Ahí va naciendo un vínculo, nos ven que volvemos semana a semana, que nos interesamos en cómo pasaron el día, si tienen alguna necesidad especial, así vamos ganando confianza, teniéndonos mucho afecto”, afirma la voluntaria, que encara cada recorrida con un banquito que le permite sentarse a charlar cómodamente. De forma paulatina, las conversaciones abren las puertas a la detección de necesidades que también son abordadas desde la Fundación a través de distintas áreas tales como documentación, adicciones, inclusión laboral o jubilaciones.
Historia
La Fundación Sí nació en el año 2012 como un sueño de Manuel Lozano, actual presidente de la entidad, con el objetivo de promover la inclusión social de los sectores más vulnerables de la Argentina.
La ONG no cuenta con empleados ni recibe donaciones por parte de gobiernos, partidos políticos ni organizaciones religiosas. La ayuda solo proviene de empresas y particulares.
“Todos somos voluntarios, todo se hace ad honorem para darle una mano a esta gente que tuvo poca suerte y que también en realidad, si nos ponemos a pensar, nos puede pasar a todos”, señala María.
En Pilar, la organización va a cumplir un año en el mes de mayo. Y desde la institución confían en que a medida que se vayan sumando voluntarios puedan agregar más recorridas nocturnas por semana en el distrito.
“Es una experiencia que se la recomiendo a todo el mundo, son dos horas por semana y no se van a arrepentir”, cuenta entusiasmada la voluntaria y remarca que “ya nos ven bajar del auto y nos reciben con una sonrisa y nunca en este año sufrimos un hecho de inseguridad”.
La segunda actividad organizada por la fundación en Pilar se denomina “Sí, pueden” y funciona en el comedor de la Comunidad Toba de Presidente Derqui con chicos de distintas edades. “Buscamos que tengan una mejor calidad de vida”, explican desde la ONG. El abordaje de las infancias es a través de juegos, jornadas recreativas y de arte.
Contacto
Quienes estén interesados en colaborar como voluntarios en la Fundación Sí, pueden contactarse a través de la cuenta de Instagram: @fundacionsi_Pilar.