Derqui

Reclaman que los ruidos de una iglesia dañan a su hijo con autismo

La familia vive junto al templo, que realiza celebraciones todas las noches a volumen alto. El pequeño tiene 4 años y según su papá "empieza a taparse los oídos y a golpearse". Se manifestaron y fueron a una mediación con los pastores.

Por Redacción Pilar a Diario 13 de abril de 2022 - 19:11

Una familia del barrio Rivera Villate, de Presidente Derqui, reclama que una iglesia evangélica ubicada junto a su casa realiza celebraciones a altos niveles de sonido, alterando a su pequeño hijo con autismo.

Luego de insistir ante el pastor del templo, así como darle aviso a la policía, siempre sin respuestas favorables, decidieron hacer una marcha de protesta. La situación decantó en una mediación comunitaria, en la que desde la iglesia se habrían comprometido a bajar el volumen.

El lugar está ubicado en la intersección de Azcuénaga y Corrientes, a pocos metros de la vivienda de la familia Monzón. Facundo es el padre de Bautista, niño de apenas 4 años quien fue diagnosticado con trastorno del espectro autista. En diálogo con Código Plaza (FM Plaza 92.1), explicó: “Al lado de mi casa, ellos tienen un equipo muy grande y el lugar no está preparado para contener el ruido. Dejan una puerta abierta y entra directo en mi casa, es tan fuerte que no se puede ni hablar”.

Para peor, los encuentros se producen de lunes a sábado entre las 19 y las 23. Según Facundo, “en cada celebración mi hijo empieza a taparse los oídos, a golpearse, intenta encerrarse en roperos, corre por la casa… Se lo intenté explicar al pastor pero no hicieron nada”.

Ante esta problemática, la familia organizó una manifestación pacífica para difundir lo que cada día debían padecer. “Me cansé de llamar al 911. El último patrullero vino el lunes y el oficial era hijo de un pastor, no me solucionó nada, casi me pide que les pida disculpas a los pastores… Ahí organizamos la marcha. Hubo vecinos, compañeros de trabajo que me contuvieron. Yo voy a hacer lo posible para que mi hijo esté bien”, expresó entre lágrimas.

En lo que parece ser un paso adelante, Facundo logró una mediación por parte del Municipio, de la que participaron autoridades de la iglesia contigua y hasta el titular del destacamento de Monterrey.

Según el papá de Bautista, “llegamos a un consenso donde ellos se comprometían a bajar la música y tratar de no extenderse. Pero decían que estaban lunes, miércoles y viernes hasta las 21, lo que es una mentira”.

No obstante, reconoció que al menos este martes “ya no se escuchó ni un ruido. Vamos a ver qué pasa a partir de ahora”.

Y añadió: “De lunes a sábado lo llevamos a terapia y al colegio, estamos con él al 100%. Toda la terapia hace un retroceso a la noche cuando empiezan los ruidos de la iglesia”.

 

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