Cada día, alrededor del mundo, los periodistas hacen miles de preguntas que con frecuencia caen casi de inmediato en el olvido, enterradas por el frenético ritmo informativo de la era de tecnológica.
Cada día, alrededor del mundo, los periodistas hacen miles de preguntas que con frecuencia caen casi de inmediato en el olvido, enterradas por el frenético ritmo informativo de la era de tecnológica.
En ocasiones, sin embargo, hay preguntas quedan allí y hacen historia.
Una de estas fue formulada por el italiano Riccardo Ehrman, que falleció el pasado 14 de diciembre, en Madrid, y que es conocido como el periodista “que derribó” el Muro de Berlín.
Siendo corresponsal de la agencia Ansa, Ehrman asistió el 9 de noviembre de 1989 a una rueda de prensa ofrecida por el portavoz del gobierno de la República Democrática Alemana (RDA), Günter Schabowski. Allí, le pidió que explicara los planes de las autoridades para permitir que los ciudadanos viajaran fuera de la Alemania comunista. La respuesta del funcionario, presionado por el periodista, derivó en pocas horas en la caída del Muro de Berlín.
El funcionario no había sido informado sobre el plan y hasta ese momento no había hecho ninguna alusión al mismo. Fue el periodista quien le inquirió.
“Usted mencionó errores. ¿No cree que fue un gran error introducir el borrador de esta ley de viajes que ustedes anunciaron hace unos días?, preguntó Ehrman.
Después de rebuscar entre sus apuntes durante un tiempo, Schabowski respondió dubitativo antes de anunciar: “Los viajes particulares fuera del país se pueden realizar ahora sin requisitos previos”.
Ese cambio estaba previsto para ser ejecutado durante la noche, pero al ser presionado sobre cuándo ocurriría, el funcionario dijo: “Ahora mismo, inmediatamente”.
¡Pocas horas más tarde, el Muro de Berlín había caído!
Años más tarde, Ehrman dijo que él entendió inmediatamente el efecto que tendrían las palabras de Schabowski y envió un mensaje urgente a las oficinas centrales de Ansa en Roma: “El Muro ya no está”.
Lamentablemente después de la caída del Muro de Berlín se construyeron más muros de diferentes tipos y en distintos lugares.
Hoy hay quienes siguen construyendo muros y quienes también los derriban. Desde esta columna pensamos que el mejor homenaje que podemos hacerle a Ehrman es estar del lado de los que derriban los muros.
