Los empleados despedidos en La Porteña comenzaron este viernes a visibilizar sus protestas ante la negativa a cumplir con el pago de la indemnización.
Unas 30 personas de los 70 trabajadores del restaurante y parrilla que funcionaba en el distrito desde 1999 se presentaron en la puerta del country Tortugas, donde vive el dueño de la empresa con pancartas.
“No tenemos respuestas, nos echaron y no nos quieren pagar. No hubo indemnización para nadie”, declaró una de las manifestantes en charla con El Diario.
“Necesitamos ser escuchados. Este es el primer día de protestas, pero vamos a seguir”, agregó la exempleada.
La mayoría de los trabajadores tienen 15 años de antigüedad de este restaurante ubicado a la altura del kilómetro 38 del ramal Pilar.
La Porteña era uno de los sitios más reconocibles y reconocidos de los que se ubican a la vera de la Panamericana, que también tenía su sede original en San isidro y está atravesando el mismo camino.
A fines de julio determinaron el cierre definitivo del restaurante que se mantuvo cerrado desde mediados de marzo, cuando comenzó la cuarentena.
Los intentos de los empleados por volver a la actividad fueron infructuosos.
“Nosotros queríamos trabajar, proponíamos hacer delivery y varias opciones más. No querían hacer nada, ellos tenían todo planeado”, sentencian los despedidos.
Luego de la llegada de los telegramas, comenzó una difícil negociación para que los empleados puedan acceder a la indemnización, que además en este 2020 es doble hasta fin de año.
Según denuncian los trabajadores, la oferta fue de un 30 por ciento de una indemnización simple y recibieron incluso aprietes desde el sindicato que los debería representar para aceptar esa oferta.
“Sabemos la persona que está detrás de todo esto. La gerenta Soledad es una estafadora. Siempre decían que vendían, pero Alberto Díaz estaba siempre firme ahí y daba las órdenes”, aseguran los empleados.
“Nos dijeron que arreglemos con el 30 por ciento, que después volvían a abrir y nos llamaban a todos. Sabemos que eso era una trampa”, subrayaron.
Los trabajadores denuncian también que en el mismo lugar están preparando todo para la reapertura con otro sello.



