La venta de cigarrillos empezó a volver a la normalidad, sin aumento de precios aunque con limitaciones, luego de unos días de faltantes en los comercios de la ciudad.
De acuerdo a lo que pudo averiguar El Diario en diversos comercios del distrito, la reactivación de la industria tabacalera fue clave para que el stock volviera a nutrir las estanterías.
Sin embargo, aún restarían unos días para que la situación vuelva a la normalidad en forma completa, por lo que aún se ven colas en algunos sitios, y la restricción de comprar solo uno o dos atados por persona.
Además, las distribuidoras mayoristas del centro de Pilar vendían con restricciones de hasta 10 cartones por cliente.
“Lunes y martes recibí 300 atados cada día, y se agotaron en una hora y media”, graficó el dueño de un kiosco del centro, dando cuenta de la necesidad de los fumadores por conseguir cigarrillos más allá de la marca.
Los kiosqueros indican que –como nunca antes- durante este tiempo se dispararon las ventas de tabaco suelto y papel de armar, ya que los clientes habían comenzado a armar sus propios cigarros debido al faltante. Al mismo tiempo, los precios de los atados habían sufrido aumentos, algunos de ellos considerables.
Cabe recordar que las empresas tabacaleras no producían desde el 20 de marzo, lo que provocó la escasez en todo el país. Ya a principios de abril el sector envió una carta a varios ministros del Gobierno nacional para que incluyan a la actividad entre las exceptuadas del aislamiento preventivo y obligatorio.



