Un verano inolvidable

El día que Pilar se aterrorizó con “los enanitos verdes”

A mediados de los ’80, unos chicos aseguraron ver luces y figuras extrañas en un descampado de Villa Verde. El mítico José De Zer llegó con Nuevediario ¿Qué pasó en realidad?
domingo, 26 de abril de 2020 · 08:14


Por Alejandro Lafourcade
a.lafourcade@pilaradiario.com

Hubo un momento, a mediados de los ‘80, en que las familias argentinas se reunían frente al televisor para seguir con pasión los informes del noticiero Nuevediario: las notas, comandadas por el recordado José De Zer, hablaban de duendes, fantasmas y extraterrestres desperdigados por Buenos Aires y el interior.
En medio de ese furor, Pilar aportó su granito de arena con el rumor de la aparición de unos seres extraños: “Los enanitos verdes”.
El hecho, ya borroso por el paso del tiempo, es recordado por los pilarenses mayores de 40 años, quienes consumían los informes de De Zer en épocas de cinco canales de aire.
Cuenta la leyenda que todo se inició una tarde-noche de verano, en un descampado de Villa Verde. Allí, varios chicos que jugaban y recorrían la zona se espantaron ante un espectáculo inesperado: la aparición de unas extrañas luces que parecían bailar en los pastizales.
Muchos se cayeron en plena huida, raspándose, pero sin dejar de correr. Todos llegaron llorando a sus casas, diciendo que habían visto unas luces extrañas en el descampado. Algunos de ellos, además, afirmaron haber visto siluetas de figuras atemorizantes, a pesar de su reducido tamaño: nacía para siempre el mito de “los enanitos verdes”, mote que para ese entonces se le ponía a toda forma de vida extraterrestre, adoptado además por la banda pop mendocina que aún sigue en actividad.

Cazador de fenómenos
José De Zer era el periodista estrella de Nuevediario, siempre dispuesto a elaborar extraños informes en todo el país: a veces en el cerro Uritorco, otras esperando la llegada de extraterrestres en Villa Gesell; también en La Plata, persiguiendo fantasmas en un “pozo magnético”.
Apenas se echó a rodar el rumor, vecinos de Villa Verde y muchos otros barrios se acercaban al baldío con la ilusión de ver a los enanitos verdes, o al menos a las misteriosas luces. A su vez, inevitablemente las historias comenzaron a proliferar como una bola de nieve. Una de las teorías más descabelladas decía que, de un laboratorio subterráneo lindero a la fábrica Yaku –en el barrio Morelli-, se habían escapado unos monos que estaban siendo sometidos a diferentes experimentos, y esos eran los “enanitos” que los chicos habían creído ver.
Como era de esperar, a Pilar llegó De Zer, acompañado por Chango, su inseparable camarógrafo. Sin embargo, tras un par de días de revuelo mediático, la pareja debió volverse con las manos vacías. Los enanitos no aparecieron…
Con los años, el misterio pareció ser develado: dicen que algunos jóvenes que estaban en el descampado vieron a los chicos y decidieron asustarlos, haciendo una especie de juego de luces con sus linternas. Además, redoblaron la apuesta y al otro día colgaron trozos de espejos en los árboles, para reflejar las luces en ellos.
No obstante, nunca quedó claro qué es lo que vieron los chicos para decir que en el lugar había “enanitos verdes”.
Mientras tanto, De Zer y Chango siguieron su peregrinaje en busca de lo desconocido. l
 

Comentarios

27/4/2020 | 11:51
#0
jeje.yo fui .habia mucha gente.armaron parrillas .choripan vino en caja.que tiempo.reunion de amigos.de todos los barrios.noches de verano calor.jeje.