En noviembre pasado, Micaela, Julieta, Axel y Agustín llegaron a Andorra con la idea de buscar trabajo pero, a raíz de la declaración de la pandemia, la posibilidad quedó frustrada y ahora pugnan por volver al país para estar junto a sus familias. Hace más de un mes están sin respuestas y, con el correr de los días, la angustia e incertidumbre van en aumento.
Micaela Pellegrini tiene 22 años, es vecina de Exaltación de la Cruz, y desde fines del año pasado convive con Julieta, Axel y Agustín, todos vecinos de Pilar que, al igual que ella, viajaron en busca de una oportunidad laboral.
Sin embargo, el entusiasmo de los primeros meses de estadía, terminó por convertirse en una pesadilla: el 14 de marzo, por el coronavirus, la temporada terminó de manera abrupta y todos fueron despedidos de sus trabajos, en los que tenían contratos temporales. Desde ese momento, están intentando por todos los medios volver al país para reencontrarse con sus seres queridos, pero todavía no tienen respuestas.
“La gran mayoría de los vuelos fueron cancelados al comenzar la cuarentena obligatoria en Argentina. Es mi caso y, aún hoy, no obtuve respuestas de la aerolínea ni tampoco el reembolso o reprogramación del pasaje”, explicó Micaela, en diálogo con El Diario.
Aunque desde el primer momento se comunicaron con la cancillería, consulados, los ministerios de Salud y de Transporte y con gobernadores y otras autoridades nacionales, todavía no tienen certezas respecto a cuándo podrán subirse a un avión que los traiga al país.
“No nos dan información sobre cuándo será posible el retorno a casa. Incluso el gobierno andorrano mantiene comunicación con Argentina, exigiendo que se permita el retorno de los más de 2 mil argentinos varados en Andorra”, relató la joven, que desde el 15 de marzo está en cuarentena, compartiendo piso con los tres pilarenses.
Recién hace pocos días, las autoridades los autorizaron a salir una hora por día para realizar ejercicio físico. Hasta ahora, “la mayoría de los varados estamos sobreviviendo con los pocos ahorros que pudimos hacer de la temporada, dado que terminó antes de lo planeado. Los más vulnerables están recibiendo ayuda por parte del gobierno en cuanto a alojamiento y comida”, detalló.
Mientras tanto, las autoridades andorranas ofrecieron a los varados el traslado vía terrestre directo en buses especiales para que puedan salir del principado y llegar hasta el aeropuerto, cumpliendo un estricto protocolo para evitar contagio y que el regreso al país de los varados, no afecte a la salud pública.
Cabe resaltar que en Andorra cuentan con un solo hospital y que, como principado, la capacidad sanitaria es poca. Por esta razón es que aquellos que están varados, entre ellos los vecinos pilarenses, no están seguros “de que van a poder hacerse cargo de nosotros por mucho tiempo”.
Ante este panorama desalentador, Micaela concluyó: “Hace más de un mes que estamos sin ningún tipo de respuesta ni sabemos cuándo vamos a recibir alguna información, lo que genera mucha incertidumbre y angustia”.




