En Pilar y alrededores

La cuarentena fue ignorada por la mañana y acatada a la tarde

El primer día de aislamiento obligatorio tuvo dos caras. Por la mañana, largas filas y aglomeraciones en supermercados. A la tarde, se reforzaron los controles y las calles quedaron vacías.
sábado, 21 de marzo de 2020 · 00:26

Se cumplió ayer el primer día del “aislamiento social obligatorio”, cuarentena impuesta desde el Gobierno nacional para tratar de controlar la pandemia de coronavirus. El acatamiento tuvo dos caras: por la mañana, largas filas y aglomeraciones en supermercados. A la tarde, se reforzaron los controles y retenes policiales y las calles quedaron prácticamente vacías.
Sin embargo, el comportamiento de miles de pilarenses dejó un sabor amargo. Es que a pesar de la difusión de restricciones y situaciones permitidas, en los centros de las localidades de Pilar no pareció funcionar a rajatabla la frase “quedate en casa”, repetida como un mantra en los últimos días por todas las pantallas.
En la localidad cabecera, el mayor flujo de peatones y vehículos se advirtió en los alrededores de supermercados y bancos: en dichos locales pudieron observarse largas filas –compuestas por personas de todas las edades, desde ancianos hasta niños y bebés- en las que no todos respetaban las distancias aconsejadas.
Más de 100 personas esperaban pacientes para ingresar al supermercado La Eco de la calle Tucumán, y casi medio centenar hacía lo propio en la puerta de la carnicería JS, dos de los sitios más elegidos por los consumidores.
“Yo abro porque tengo un local gastronómico, pero ha venido gente a preguntarme si funcionan los de venta de celulares, o dónde podían comprar una pava eléctrica…”, expresó a El Diario una joven que atiende una panadería, aunque los clientes podían hacerlo desde la vereda.
“El miedo es que haya desabastecimiento, por eso salió toda la gente a comprar hoy”, arriesgaba una vecina sobre las aglomeraciones en todo tipo de local de venta de alimentos. En supermercados y demás comercios, la gente era atendida en la vereda o bien ingresaba en pequeños grupos.
Sin embargo, pasado el mediodía el Municipio clausuró el supermercado chino Enor, de Vergani e Ituzaingó, presuntamente por no controlar la cantidad de clientes que ingresaban al lugar.
En los cajeros automáticos, por su parte, la situación no era diferente, con largas colas en las sucursales de bancos como Provincia (un clásico que no frena ni en cuarentena obligatoria) y Superville.
Por las calles del centro se veían clientes cargando bolsas de alimentos y otros insumos, a pesar de que estos rubros no tendrán restricciones para funcionar hasta el 31 de marzo.
A su vez, para el flujo de público –incluso superior al del jueves- quizás haya influido el hecho de que muchos usuarios tuvieron acreditados los montos de sus Tarjetas Alimentarias.

Localidades
En el resto de los cascos céntricos se vieron imágenes similares. En Del Viso, el cajero del Banco Provincia tenía una cuadra de cola. “No se ve control, ni un policía. El movimiento en la localidad es normal”, expresó a El Diario, Antonio, vecino de la Ciudad de los Pájaros.
Desde Villa Rosa, Nicolás indicó que “frente a la Escuela 6 hay una cola de una cuadra. La gente está toda pegada (sic), y la policía no hace nada si llamás. Una falta total de respeto a los vecinos”. Algo similar ocurrió en la Escuela 5 de esa localidad. En este sentido, las inmediaciones de algunas escuelas se vieron congestionadas debido a la entrega de los bolsones de comida.
“Ya desde temprano, la Avenida de Mayo esta igual que un sábado”, indicó Darío sobre la situación en Presidente Derqui.
Otro aspecto sobre el que se puso la lupa fue el de los controles a los peatones: por la mañana, dos helicópteros sobrevolaron Pilar y camionetas de Gendarmería y Defensa Civil recordaron por altoparlantes las medidas de prevención. No obstante, según la palabra de los vecinos que recorrieron las calles del centro, los controles de oficiales de a pie no abundaron. “Me pidieron documentos cuando salí a trabajar, antes de las 8 –expresó una vecina del barrio Obrero que sí fue interrogada-. Les mostré DNI y credencial del trabajo y pude seguir”.
Por la tarde, ante este panorama, el Municipio a través de la Secretaría de Seguridad decidió reforzar los controles policiales, colocando retenes al menos una decena de retenes, sobre todo en rutas de acceso al distrito y entrada a las localidades. Los operativos se extendieron a las estaciones de trenes y plazas. 

Testimonios
“Me pidieron documentos cuando salí a trabajar, antes de las 8. Les mostré DNI y credencial del trabajo y pude seguir”. Cecilia, vecina del barrio Obrero de Pilar. 
“Yo abro porque tengo un local gastronómico, pero ha venido gente a preguntarme si funcionan los de venta de celulares, o dónde podían comprar una pava eléctrica…”. Comerciantes del centro. 

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