El 6 de marzo, Melina Foster arribó a Roma, entusiasmada por una nueva oportunidad laboral que se abría en su carrera como bailarina, pero a los dos días Italia comenzó a implementar medidas restrictivas por la rápida propagación del coronavirus que cambiaron todos sus planes. Ahora se encuentra varada en Alemania y, al parecer, recién podrá regresar a la Argentina en mayo.
Consultada por El Diario, Melina (que durante la gestión de Ducoté estuvo al frente del Teatro Lope de Vega) contó cómo comenzó la odisea que hoy por hoy la tiene viviendo en Berlín, pero con cada vez menos euros en el bolsillo y sin saber a ciencia cierta cuándo podrá volver a Pilar.
“Llegué a Europa el 6 de marzo por una propuesta de intercambio laboral con una ONG italiana. Había consultado el tema del coronavirus en su momento y me habían dicho que había que tomar precauciones pero que estaba todo en pie y me vine. Llegué y a los dos días se empezó a poner la cosa más fulera: empezaron a restringir la circulación en Italia y a cancelar los vuelos entonces me aconsejaron que saliera hacia otro país”, comenzó.
Así fue que a los pocos días tuvo que viajar a Alemania, país que, al menos hasta el momento, no imitó las drásticas medidas tomadas por otros países europeos como Italia, Francia o España. Sin embargo, al llegar a Berlín se encontró con que todos los vuelos a Argentina habían sido cancelados.
“Estoy hace poco más de una semana en Berlín. Fuimos varios al consulado, nos atendió una alemana que nos dijo que su opinión era que iban a poner vuelos de Aerolíneas para repatriar y que no nos los iban a cobrar y la misma persona luego no podía creer que Aerolíneas Argentinas estuviera cobrando los vuelos que estaba reprogramando”, explicó.
De acuerdo a lo que pudo averiguar la pilarense, la vuelta le salía unos 3.300 dólares mientras que también había vuelos disponibles para finales de abril entre 500 y 600 euros. Sin ir más lejos, le ofrecieron uno que partía desde Frankfurt a Buenos Aires esta mañana por 500 euros más impuestos pero “dije que no porque no dispongo de ese dinero y menos de un día para el otro, contando que aparte tengo que comprarme un vuelo o un tren o algo para llegar hasta Frankfurt. Pregunté si había otro tipo de solución y no recibí ninguna respuesta”.
Por el momento, deberá seguir en Berlín en donde “la cosa está bastante más tranquila que en otras ciudades europeas”, parando en la casa de un particular y sin saber qué hará una vez que se le termine el dinero.
Aislamiento obligatorio
A pesar de estar a 12 mil kilómetros de distancia, Melina se mantiene al tanto de lo que sucede en el país y respecto a la medida dispuesta por Alberto Fernández de decretar “aislamiento obligatorio” hasta el 31 de marzo consideró que “creo que como presidente no tenía otra alternativa”.
No obstante, lanzó: “Sí me interesa destacar que si considera que la situación conlleva un riesgo tal que amerita las medidas que se tomaron, llama la atención que no haya ninguna mención a quienes estamos en situación de riesgo totalmente desamparados fuera del país”.
“Hubiera sido tranquilizador para nosotros que se hiciera mención a algún tipo de medidas serias y organizadas que nos garanticen la vuelta a nuestro país en buenas condiciones de salud. Muchos estamos acá y se nos fueron acabando los euros del viaje y no solo el riesgo tiene que ver con el coronavirus, sino a que si sucede cualquier cosa, estamos vulnerables”, añadió.
Y cerró: “Se entiende que la situación es compleja y es un montón para decidir y gestionar, pero esperamos que se vaya organizando una repatriación real de quienes estamos fuera del país”.