CÓMO AFECTA EL CORONAVIRUS A LA ACTIVIDAD

El comercio hace piruetas y muchos apelan al delivery

Menos empleados por turno, limitación de horarios de atención y take away con descuentos son algunas de las estrategias. Estimulan el contacto por WhatsApp.
jueves, 19 de marzo de 2020 · 00:00

Replicando lo que ocurre a nivel nacional, el comercio local se encuentra en alerta por la propagación del coronavirus y para atravesar la pandemia, buscan adaptarse tomando distintas medidas que van desde la reducción de personal hasta el refuerzo del delivery con descuentos especiales. 
Sin importar el rubro, los comerciantes intentan acomodarse a la nueva realidad, que repercute de manera directa en sus economías, y eligen el ingenio para sortear una crisis que esperan que finalice pronto. 
En el caso del local de picadas De Mi Tierra, en el centro de Pilar, optaron por el delivery virtual como herramienta para ofrecer sus productos sin poner en riesgo a sus clientes. 
Así lo expresó su dueño, Pablo Martínez, que explicó: “La cantidad de gente que anda por el centro bajó considerablemente. Cualquier consulta que tengan nos las pueden hacer por WhatsApp y contamos con Pedidos Ya. Además, si hay alguna persona mayor que necesite que le alcancemos algún producto a la casa o alguna persona que no pueda salir porque está en grupo de riesgo, coordinamos el horario para que se lo pueda alcanzar y con gusto se lo llevaré personalmente”, contó. 
Algo similar ocurre en la tienda orgánica Nelumbo, en donde a través de un video, su propietario, Fernando, invita a que los clientes envíen mensajes de WhatsApp. “Nos escriben por ahí, nos piden lo que necesitan, les armamos el pedido y quedamos en qué horario van a pasar. Me tocan bocina o me avisan si vienen caminando y se los entrego”, detalló. 
En el caso de los restaurantes, además de buscar potenciar el take away, ofrecen importantes descuentos consumiendo bajo esta modalidad. Por ejemplo, en Tinto y Soda, del K50, durante marzo ofrecerán un 20% de descuento en pedidos para llevar para que “puedas disfrutar de nuestros platos también desde tu casa”. 
En la cervecería Quiquia, por su parte, se suman al hashtag #quedateencasa, y ofrecen distintas promociones tanto en sus platos como en sus variedades de cervezas.  
Así lo manifestó uno de sus propietarios, Matías Andreatta, que en diálogo con El Diario sostuvo: “Queremos que la gente pueda disfrutar de Quiquia en sus casas. Todavía no tomamos la determinación de cerrar el local porque ningún ente gubernamental nos indicó que lo hagamos y desde lo poco que podemos hacer, queremos garantizarle los sueldos a las 20 familias que trabajan con nosotros de manera directa y las 15 que lo hacen de forma indirecta, al menos hasta que no tengamos una restricción por parte del Estado”.  

Menos horas, menos personal
Además del delivery, muchos comerciantes decidieron reducir tanto la cantidad de personal como de horario de atención.  
En La Baulera, Carla Tosto decidió empezar a cerrar antes por la merma en la cantidad de clientes. “Recién ayer (por el martes) se vio la baja de gente. Durante la mañana entraron dos personas a comprar y a la tarde ni siquiera entró nadie por lo que decidí irme antes. Mi negocio va a estar abierto por el momento y si no lo publicaré en redes. Nos va a afectar y mucho porque las ventas van a caer, pero si tenemos que hacerlo lo haremos. Espero que esto pase pronto y que salga bien”.
Liliana Cáceres, del maxikiosco Bubblegum, contó que “desde el lunes se nota la ausencia de gente. Entra uno cada tanto pero hay que estar, excepto que dispongan que tenemos que cerrar. Lamentablemente tenemos que estar porque por poco que entre al local, es una entrada y uno cuenta con eso. Me parece bien que la gente respete y se quede en sus casas aunque nos perjudique, lo que hago es abrir después y cerrar antes”. 
De forma similar, Micaela Giménez, de la pizzería La Farolita, decidió no solo reducir horarios sino también personal. “Lo que hicimos fue hacer reducción de horarios, trabajamos desde la mañana hasta las tres e incorporamos trabajar el lunes, que era nuestro día franco, y no hacerlo el domingo. Además, es un negocio familiar y tenemos reducción de personal. Esperamos salir pronto de esta crisis”. 
Finalmente, Marcelo, empleado de LR, frente la plaza de Pilar, reveló que “el dueño decidió acotar los horarios y abrir de 9 a 12 y de 16 a 19 y en vez de ser cuatro personas, vamos a ser dos. Todo el mundo se tiene que cuidar y nosotros también, hay que tratar de pasarla lo mejor posible”. 


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casos nuevos de coronavirus detectó ayer el Ministerio de Salud, con lo que suman 97 los afectados en el país, incluidos los dos fallecidos desde la aparición del brote.
 

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Comentarios

20/3/2020 | 14:12
#1
Lo malo es que durante las filas, no se respetan las distancias de 2 metros x cada persona.