En una suerte de efecto contagio a raíz de lo que pasa varios países europeos, en los últimos días los supermercados fueron el reflejo la situación de alarma que empieza a generarse a partir del avance del coronavirus.
Largas colas en las cajas en horarios inusuales y carritos abarrotados de productos fueron moneda corriente durante la última semana, en especial a partir del jueves cuando se declaró por decreto la emergencia sanitaria nacional.
El temor al desabastecimiento o a que se establezcan condiciones de cuarentena más estrictas que alcancen a la población en general, se vieron reflejados en los supermercados de la zona, en mayoristas y supermercados de Pilar.
El propietario de la cadena de supermercados Eco, Roberto Videle, confirmó ayer en una entrevista con FM Plaza 92.1 que en la última semana se registró entre un 20 y un 30% más de clientes en sus supermercados, número que se elevó a un 50% en el día de ayer.
Entre los productos más buscados, según el supermercadista, se encuentran aquellos perecederos como carne, verdura, quesos, lácteos. “La gente está tratando de acaparar un poco de mercadería por si esta situación se sigue desmejorando”, analizó Videle.




