La fiscal Valeria Oyola, de la UFI Nº2 de Pilar, imputó a nueve usuarios del country La Lomada, a partir de la denuncia de la empresa Edenor, cuyos empleados detectaron que 20 edificaciones estaban “colgadas” de la luz.
La noticia fue adelantada por el periodista Rodrigo Alegre, recordando que “la empresa Edenor había denunciado 19 conexiones clandestinas” en casas particulares, más otra en un espacio común.
La identidad de los imputados no fue suministrada por la Justicia.
A partir de la detección de los fraudes, el retiro de las conexiones clandestinas y el cambio de los medidores manipulados por nuevos, se llevó adelante la presentación en el ámbito judicial, bajo la causa de Investigación Penal Preparatoria N° 14-02-11721/19.
Además de la acción penal, la compañía intimó por la via admiministrativa a los clientes a los que se les detectó el fraude, el pago de la energía consumida que no fue registrada, más las penalidades correspondientes que ascienden a 68.376 kWh o $1.247.000.
La compañía informó ayer que el operativo de control que permitió detectar las irregularidades se realizó en el barrio privado ubicado en el kilómetro 45 de la ruta Panamericana, como parte de las acciones integradas para combatir el fraude de energía en todas sus modalidades.
Durante el operativo, que duró unas 10 horas, se detectaron unidades funcionales y un espacio común, con medidores manipulados y conexiones directas clandestinas para registrar menor consumo que el real.
Edenor realizó las denuncias penales correspondientes que recayeron en la Unidad Fiscal de Investigación 2 de Pilar.
Este tipo de conexiones representan un peligro de electrocución para las personas que la manipulan, y aumentan la posibilidad que se generen cortocuircuitos y focos de incendio.
Los enganches clandestinos, al no contar con las medidas de seguridad requeridas, causan picos de tensión y afectan la calidad del servicio que reciben los vecinos.





