La historia del joven del Milagro vuelve a estar en riesgo de vida o muerte, mientras está internado en el Hospital Municipal de Pilar, Juan Sanguinetti, desde marzo de este año.
Alan Muñoz, el chico de 17 años que también en marzo de 2013 estuvo declarado médicamente sin vida por 40 minutos, sobrevive gracias al cardiodesfibrilador automático implantable (CPI) que lleva en su cuerpo.
Pero en el último tiempo, ese aparato comenzó a ser despedido y abre espacio en su pecho, poniendo nuevamente en riesgo su vida.
Alan, que cumplió 24 años este mes, está a la espera de un CPI que lo reemplace y además, esté implantado correctamente.
Si bien la situación del joven es estable, día a día corre peligro con las infecciones intrahospitalarias que podría contraer. Ya que su pecho tiene una herida abierta en la zona del desfibrilador.
Alan quedó a cargo de su abuela Edith, jubilada con problemas de movilidad. No tienen la posibilidad económica de adquirir un nuevo CPI que hoy ronda entre los 20 y 25 mil dólares.
La situación desesperante han tratado de llevarla a oídos del intendente de Pilar, la secretaría de Salud y las oficinas de Desarrollo Social dentro del Hospital, todavía sin respuestas positivas. Tampoco llegaron respuestas de la Provincia ni la Nación. Incluso, la familia encontró en un hospital especializado la posibilidad de realizar la operación. Pero sin el CPI no es posible.




