La nueva maternidad está aún en construcción pero ya surgieron los primeros reclamos vecinales por los trabajos en las inmediaciones: luego de la pavimentación de la calle Las Madreselvas, vecinos del barrio Bonanza II señalaron que no ha quedado espacio para la realización de veredas, advirtiendo sobre futuros peligros para los peatones cuando aumente el flujo vehicular.
En los últimos días, de hecho, un grupo de frentistas recolectó firmas y presentó un petitorio ante la Jefatura de Gabinete (conducida por Juan Pablo Martignone), explicando la situación en la calle, que a lo largo de 600 metros conecta la colectora de Panamericana con la ruta 8. La obra la ha dejado “literalmente sin veredas a ambos lados”, indica el texto.
“Las medidas no corresponden a las establecidas –afirmó a El Diario Oscar Salom, vecino de la zona-, ensancharon de más a la calle y ahora no hay espacio para hacer veredas”.
El histórico dirigente del radicalismo local añadió que “la situación va a empeorar cuando se inaugure la nueva maternidad y por allí circulen más autos, transeúntes y colectivos”.
Por el momento, efectivamente los peatones deben circulan por la calle, al menos en las cuadras más cercanas a la autopista, mientras los automóviles pasan a centímetros de distancia.
“Al ampliar la calle –continuó- sacaron gran parte de las veredas existentes o extrajeron tierra, dejaron desniveles de un metro en algunos lugares… La obra que se hizo debió prever la nivelación”.