La escuela 25, de los Cachorros, aún no puede sacudirse el trauma que acarreó la caída de mampostería sobre dos chicos de primer grado. A 10 días del accidente, que por milagro solo dejó dos heridos leves, las clases sin dictarse con normalidad.
Desde el Concejo Escolar confirmaron ayer que llegaron dos de las tres aulas modulares que la provincia se había comprometido a enviar para reemplazar a tres salones clausurados: el que padeció la caída de las molduras de ladrillo y cemento y otras dos que, aunque sin grietas, tiene el mismo tipo de estructura sospechosa.
De todos modos, ayer tampoco hubo clases de manera normal. Ni en los Containers que alquiló el Ministerio de Educación para que cumplan las funciones de aula ni en los salones normales. Mientras siguen los obreros trabajando, las docentes “comenzaron con trabajos pedagógicos dentro del gimnasio”, aunque solo a “algunos alumnos”, informaron desde el Concejo Escolar. No hay fecha para la normalización de la cursada.
En tanto, en el Jardín de Infantes Nº 924, del barrio Monterrey, de Derqui, las cosas se complicaron. Ayer por la tarde, “se tapó un caño de desagüe y eso hizo desbordar las rejillas. Las maestras informaron a los padres y optaron por no dejar a los chicos en el jardín”, indicaron en el organismo oficial. Adelantaron que en la mañana de hoy “debería pasar el atmosférico para destapar todo y que puedan entrar el turno mañana”.




