Desde ayer y durante 90 días las calles Lauría y Mendoza tendrán sentido único y se podrá estacionar en ambas manos con el fin de “agilizar la circulación”.
La decisión definitiva será tomada luego de los tres meses de ensayo que comenzaron ayer y ya recogió algunas críticas de vecinos que aseguran que “primero hay que realizar mejoras y después pensar en cambios de ese tipo”, sostuvieron.
Según comunicó la Subsecretaría de Tránsito y Transporte, Lauría pasará a ser mano al centro de la ciudad, hacia la calle Fermín Gamboa, mientras que por Mendoza se circulará al revés, con sentido hacia Camilo Costa, en dirección a las vías del ferrocarril San Martín.
Ayer fue descubierta la cartelería con la señalización correspondiente, pero debido a las lluvias, la presencia de inspectores de tránsito se dio pausada, pero aseguran que estarán presentes durante todo el tiempo que la medida este a prueba.
Consultado por El Diario, Claudio uno de los frentistas de la calle con, ahora, sentido único remarcó: “La verdad que no entiendo que pueden agilizar, pero de tomar esta medida, deberían primero arreglar las dos calles que son un desastre y mínimamente poner cartelería con el nombre de cada una y de las que las cruzan, porque ni siquiera eso tienen”.
Mientras que otro de los vecinos que opinó fue Andrés, que aseguró: “No creo que mejore mucho el tránsito, si la posibilidad de estacionar de ambas manos la veo bien, espero que no se complique cuando pase un camión repartidor o el recolector de basura” y cerró: “Eso sí, tendrían que arreglar el asfalto, porque lo único que hicieron fueron lomos de burro que provocan que se inunden más que antes”.
Motivos
Las explicaciones de las autoridades que idearon la mano única para ambas arterias, fueron mejorar el tránsito en las dos calles: “Angostas y hasta ahora con doble sentido de circulación y estacionamiento en ambas manos, se generaban situaciones de inseguridad vial como marcha atrás, además de congestión”, remarcó la titular de Tránsito, Claudia Guerrero.
La funcionaria comparó la prueba con lo ocurrido con el puente de la calle Champagnat y aseguró que con la posibilidad de estacionar en ambas manos, se aumentan las plazas disponibles en la zona.
Pasados los 90 días de la prueba piloto, las autoridades aseguraron que se realizará un relevamiento con los vecinos para saber si el cambio resulta beneficioso para los vecinos y si las consultas determinan que así es, se dispondrá que la normativa sea definitiva.




